"Desde el Mundial se nos valora mucho más fuera"
Juanjo Bezares es el primer español en jugar la Superliga de Kazajistán. Hoy cuenta en AS su experiencia en un fútbol tan desconocido como lejano.

Cuéntenos, ¿qué hace un gaditano en Kazajistán?
Ganarme la vida. Estuve con la iniciativa de la AFE de los futbolistas en paro, que está salvando a buenos jugadores, y un ojeador ruso me propuso ir. Me dio miedo, pero el Aktobe es un club serio, sin problemas de cobro porque hay dinero del petróleo y el gas, y me vine.
¿Y qué tal la experiencia?
De momento positiva. Ahora estoy lesionado del tobillo, pero el equipo va primero y cuando las cosas salen bien todo se ve con otros ojos.
Imagino que al principio le costaría. Otra cultura, el idioma, el frío...
No me hable de frío. El primer día entrené a -18 grados y no se lo deseo a nadie. Vi al portero con pasamontañas y me pregunté, ¿qué hago aquí? Pero me voy acostumbrando. El tema del idioma es más difícil. Yo chapurreo inglés y me ayudan un compañero camerunés que jugó en Italia y el segundo entrenador, Kosolapov, que jugó en el Sporting. También traduzco en el Google translate, para comunicarme con el doctor o los fisios...
¿Y el día a día?
Vivo en una especie de residencia que tiene el club en el estadio. Mi pareja todavía no tiene el visado, pero cuando venga ya me alquilaré un apartamento. Me dedico al fútbol, porque ahora con el frío tampoco se puede hacer demasiado. Allí tengo de todo: gimnasio, acceso a internet, que aprovechó para hablar con mi gente, y televisión con satélite. Se ve la televisión rusa y dan todos los partidos de la Liga. Están locos por el fútbol. Lo peor es que la cena es a las 19:30 y a las 22:00 ya tengo hambre y tengo que coger algo de fruta para aguantar (risas).
¿Cómo es el nivel de la Superliga kazaja?
Los cuatro o cinco equipos de arriba son como un Segunda en España, pero un Segunda del montón, no como el Betis o el Celta. El resto son Segunda B o, si me apura, Terceras.
¿Y el fútbol?
Muy directo. Sobre todo físico. Van al límite y los árbitros lo permiten. Si le enseñase las espinillas lo podría ver... Nosotros, sin embargo, jugamos más el balón. De hecho, el entrenador nos pone vídeos del Barcelona a ver si se nos pega algo...
Usted ya estuvo jugando en Grecia y Chipre. ¿Cómo le fue en esos países?
Espectacular. Sobre todo en Grecia porque jugué antes de la crisis. Son muy apasionados y eso a los futbolistas les llega. Además, la liga griega va mejorando con los años y la llegada de españoles es muy positiva. Tenga en cuenta que somos campeones del mundo y desde entonces se nos valora más fuera. Era como cuando llega un brasileño a España cuando ganaban mundiales, sin saber cómo jugaban se suponía que era buenos.
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¿Y el futuro?
Tengo firmado un año y otro más si ambas partes queremos. Me gustaría seguir jugando en Europa. Es toda una experiencia.




