Juan Carlos Mandiá

"Con estos capitanes, el Racing no bajará nunca"

Recordando a nuestros entrenadores (y XXIII) Hace 21 meses que llegó a Santander. Desde entonces pasó de la euforia al cese en la 10ª jornada, fue a Tenerife y casi vuelve a Alicante. Desde Madrid analiza su etapa en el Racing con su caballerosidad de siempre.

<b>CORTO PASO. </b>Mandiá sólo entrenó al Racing diez jornadas.
Alfredo Matilla
Redactor Jefe
Nacido en Alcázar de San Juan (Ciudad Real, 1982), es redactor jefe. Licenciado en Periodismo, entró en AS en 2005, donde pasó por la sección del Madrid, fue Delegado en Cantabria (2008-2012) y jefe de sección de AS.com (2012-2022). Tras su paso por Relevo, regresó a casa en 2026. Es Máster en Psicología Deportiva y autor del libro 'Por si acaso'.
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¿Qué hay de su vida?

Estoy en Madrid, tranquilo, dando a la familia todo el tiempo que le he restado cuando estaba trabajando.

¿Y a qué se dedica?

Estoy viendo entrenamientos, el trabajo que hemos hecho, el trabajo de otros técnicos, hago cursos, etc.

Casi regresa al Hércules. ¿Le sorprendió? Se criticó mucho su salida de Alicante...

El fútbol da muchas vueltas, como la vida. Hay momentos en los que no eres ideal para una situación y en otros sí...

¿Qué pasó para no ir?

Hubo problemas al final. ¡Con el mono que tenía! La LFP no daba el OK. Fue una pena. Estaba y estoy convencido de que el Hércules se va a salvar. Tiene muy buen calendario.

Donde sí estuvo fue en Tenerife. ¿Por qué le cesaron?

Fue una pena. Llegamos cuando habían perdido seis partidos seguidos y logramos que el equipo volviera a competir. Me encantó la ciudad y el club, que es muy serio. Pero era complicado. Querían ascender a toda costa y a veces un punto les parecía poco. Tampoco hubo suerte. En mi último día, Las Palmas nos empató en el último minuto. Una victoria, por lo que supone un derbi allí, podría haber sido un punto de inflexión en la temporada.

En Santander tampoco tuvo suerte. ¿Cómo lo recuerda?

Tengo muy buenos recuerdos. Como en la mili, siempre me quedo con lo bueno. El equipo, los jugadores y la ciudad me gustaban. Lo malo es que estuve poco tiempo. Nada más empezar jugamos ante seis equipos que acabaron entre los ocho primeros. Y eso marca de manera definitiva. El presidente tomó la decisión de prescindir de mí y lo respeto. Pero da rabia. Sabes que con los de abajo, o no perdiste o no habías jugado aún. Estábamos fuera del descenso.

¿Esas razones fueron cruciales o hubo algunas más?

También es cierto que formamos un equipo completamente nuevo. Había futbolistas que venían de no jugar en sus equipos. Necesitábamos tiempo. Teníamos una forma de jugar que había que madurar. Pero mi agradecimiento por esta oportunidad es total. Tuve la ocasión de trabajar con gente fantástica, ya fueran fisios, empleados del club, técnicos, ayudantes, etc. Es una experiencia que me ha enriquecido y que me ayudará a aprender.

¿Hubiera cambiado algo de su forma de trabajar aquí?

Está claro que siempre hay que cambiar. Y yo lo hago. No se piensa ni actúa igual con 18 años que con 40. El cuerpo te pide unas cosas unas veces y otras en una situación distinta. Intento no ser el mismo en todo, sólo en la base. Hay que cambiar. Va con la edad.

O sea que al llegar a Tenerife modificó cosas que hacía o dejaba de hacer en Santander...

Claro. Lo suyo es tener un método de trabajo para llevar a cabo e inculcarlo y creer en él. A partir de ahí, saber variar.

Con el paso del tiempo, la sensación que queda de su paso por el Racing es que era demasiado serio y poco comunicativo con la plantilla...

No lo sé. Eso es muy relativo. Siempre pasa. La forma de entrenar de Capello unas veces es fantástica y otras veces no. Por lo tanto, lo que está claro es que si ganas todo es fenomenal. Yo no puedo reprochar nada a los jugadores porque fueron ejemplares. Mi forma de trabajar hubiera sido alabada si se llega a ganar más. De eso no tengo dudas.

Cuando se habla de este equipo, siempre se elogia a su vestuario. ¿Usted también puede corroborar esa unión?

Conmigo sí. Tiene una serie de referentes que son fundamentales. Los capitanes Munitis, Colsa, Pini y compañía empujan mucho. Nunca se quejan. Con ellos es muy difícil que el Racing baje. Yo diría que nunca bajará porque tienen experiencia y saben manejarse en las situaciones complicadas. Mientras estén bien físicamente este equipo se mantendrá.

Cuando usted llegó a Santander regresó el optimismo tras la era Muñiz. ¿Lo sintió?

En parte sí, pero una parte de la prensa nos dio bastante. Desde el principio. No sé si eso era o es normal. Hace mella y contagia a la gente. Que si este juega donde no debe, que si a Canales lo estropeas por ponerlo de segundo punta porque es mediocentro, que si esto, que si lo otro... Vas minando la moral de la gente. Nos dieron caña y eso es importante porque la gente te empieza a cuestionar. El entorno es importante. Mucho.

Marcelino dice que para ser técnico en un grande hay que saber manejar esas variables.

Es así. Pero el entorno se maneja con resultados. Si ganas, todo es más sencillo. Yo intenté ser lo más normal posible. No le puedes caer bien a todo el mundo. Intento ser como soy, correcto y educado. Unas veces funciona y otras veces no. Yo intenté vivir mi vida y no la de los demás.

Tampoco hubo suerte con los fichajes. Más de uno llegó sin rodaje o tocado...

Sabíamos que podía ocurrir. Intentamos traer a Heinze, a Martín Cáceres, a Borja Valero y a alguno más. Todos con condiciones similares. No estaban jugando la mayoría pero nos venían bien. Pero todo necesita un tiempo. Y eso cuesta mucho. Eso es lo que le pasó gente como Geijo o Xisco. Mira, ahora vuelven a marcar como antes.

Hablando de Valero. ¿Qué pasó para que no viniera?

Pues que las cantidades que se pedían cuando estábamos interesados no estaban al alcance. Otra cosa es que luego, al final, variasen. Pero eso ya es un asunto cerrado.

Pero hubo contactos, ¿no?

Sí. Hablé personalmente con Borja, al igual que lo hicimos con otros. También hablé con su agente. Vimos cómo estaba su situación pero no se pudo hacer. Como sucedió con Abel Aguilar.

¿Se salvará el Racing este año?

Lo tiene bien. Veo sus partidos con especial interés. Tiene un gran técnico. Muy correcto. El equipo está bien organizado y tiene claro a lo que juega. Posee un sello. Marce tiene la ventaja de que es muy querido por todos.

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¿Qué le depara el futuro a usted?

No tengo ni idea. Quiero seguir entrenando y disfrutando de esta profesión. Es fantástica. A pesar de que hay críticas feroces, porque todo el mundo sabe más que nosotros. Sólo pido que jamás se me pasen las ganas de entrenar.

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