Manual contra el Villarreal
El Submarino se juega su futuro hoy en la Europa League y mientras el Valencia ya prepara a conciencia el partido que puede marcar un antes y un después en la lucha por el tercer puesto. La plantilla ya sabe qué tiene que hacer para doblegar a los de Garrido y una premisa parece bastante clara: aprovechar el cansancio del rival que será un handicap que se encontrará el domingo en Mestalla.

El Valencia ya prepara a conciencia un encuentro que se antoja clave esta temporada, la que decidirá muchas de sus opciones de acabar tercero en la Liga y que le serviría de paso para poner pie y medio en la próxima edición de la Liga de Campeones. Los técnicos no han dejado nada al libre albedrío porque llevan muchas horas de trabajo previo visualizando y desmenuzando el juego del Submarino. Además, Emery estará hoy en El Madrigal para coger los últimos apuntes para encontrar esa tecla que desactive definitivamente al Villarreal, aunque los técnicos ya han dado las primeras premisas a sus pupilos para doblegar al conjunto de Garrido por primera vez en la temporada tras tres intentos.
El Valencia ha demostrado que la defensa de tres centrales y dos carrileros le hace daño al Submarino; de hecho los equipos que le han ganado esta temporada como el Real Madrid de Mourinho, el Barça de Guardiola y el Levante de Luis García copiaron este sistema que Emery implantó en el primer tercio de la temporada tanto en la Liga como en la Copa del Rey. Es el dibujo que mejor controla a los dos puntas amarillos: Rossi y Nilmar. Pero la llegada de Jonas Gonçalves abre una nueva posibilidad en la que los técnicos están trabajando en las últimas semanas y que cada vez están más convencidos de utilizar. El rendimiento del brasileño está siendo tan bueno que están planteándose no prescindir de él en la media punta y para ello la defensa ché estaría formada por cuatro integrantes por primera vez en la temporada cuando se enfrentan al Villarreal.
Los técnicos todavía están deshojando la margarita para saber con qué dibujo táctico salen ante los de Garrido, pero se utilizarán los dos: el 3-4-3 y el clásico 4-2-3-1, pero con Topal atento en las ayudas a los dos centrales. Pero será la figura de Jonas la que marcará un dibujo u otro porque saben de su funcionalidad arriba tanto en asistencias como en el gol.
Otra de las claves fundamentales será la intensidad. El Villarreal juega hoy contra el Twente y Unai sabe lo que desgasta unos cuartos de final de la Europa League por eso la premisa está clara: desde el primer minuto será la de imponer un ritmo de auténtica locura que haga que el conjunto castellonense no entre en el partido cómodo y que no pueda desarrollar su fútbol. Los técnicos saben que si se le exige físicamente al Submarino, el partido se les hará muy largo y ahí es donde quieren incidir. Además, se espera mucho de los jugadores más ofensivos porque los técnicos quieren que se aprovechen las ocasiones que se generen, que sean resolutivos y que si el Villarreal duda, se mate el partido algo que no se hizo en la Copa del Rey y costó la eliminatoria.
Un gran trabajo físico estudiado
La plantilla se pegó una gran paliza física ayer tanto de trabajo de fuerza como de velocidad. Es un trabajo físico estudiado al milímetro que va a potenciar al equipo, pero que no agota porque no se produce ningún desgaste y sí un repunte en un mejoría del estado físico. Ante el Villarreal se necesitará correr más que el rival e imponer un ritmo alto al choque y se consigue así.
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"No es una final, pero puedo serlo"
Este es el mensaje que se ha dado en el vestuario a lo largo de toda la semana. Los técnicos han querido quitarle presión a los futbolistas y se les ha trasladado que no es un partido resolutivo, pero que puede serlo. Si se pierde ante el Villarreal o se empata quedan seis partidos por delante para pelear por la tercera plaza, pero si se gana se dejaría al rival a siete puntos.



