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El Espanyol vuelve tras 14 años a la cuna de Tamudo

Llevaba el dorsal 27, dejó de calentar y se enfundó aquella camiseta verde esperanza. Entró al césped del Rico Pérez en el 57'. Pronto Luis Cembranos empató ante el Hércules, y luego brindó la asistencia para un gol salvador. Fue el debut de Raúl Tamudo. El resto es historia...

<b>ANTES DEL ESTRENO. </b>Un jovencísimo Tamudo charla con Toni Soldevilla el 19 de marzo de 1997, cuatro días antes de debutar en Liga.
Iván Molero
Redacción de AS
Llegó al Diario AS como estudiante en prácticas en 2002, y desde que se licenció en Periodismo por Blanquerna, de la Universitat Ramon Llull, se ha especializado en la información del Espanyol, sobre el que también ha co-escrito libros, todo ello atendiendo al seguimiento de otros equipos, deportes y eventos desde la delegación de Barcelona.
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Como en un giro caprichoso del destino, diversos jugadores apelan esta semana a volver a ser los de antes. Lo dijo Dani Osvaldo el martes y hoy Joan Verdú lo reivindica también en AS (ver página 22). Obviamente, la plantilla se refiere a que quieren jugar como lo hicieron en la primera vuelta de este campeonato. Pero la consigna bien podría valer igualmente para la fuerte carga emotiva que desprende el Hércules-Espanyol del domingo. Será la primera vez que el primer equipo visite el Rico Pérez desde el 23 de marzo de 1997. Una fecha marcada en oro en la historia del club, pues significó el debut de Raúl Tamudo. 5.531 días después, el Espanyol regresa al escenario en el que se fraguó su libro de ruta de la era contemporánea.

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El equipo vestía de verde aquella tarde, como visitante. El color de la esperanza se empezó a perder cuando Diego López avanzó al Hércules, a la media hora. Los pericos se jugaban la permanencia y cada minuto era una rémora. Así que Paco Flores, el entrenador, dio la alternativa a aquel joven de 19 años. "Empecé a olerme que Paco debía arriesgar y que iba a hacerme salir al campo", desgranó hace un tiempo Tamudo. Era el 57', y un menudo ariete -goleador contrastado en el filial pero ignoto en Primera- sustituía a Nando Muñoz. Llevaba el dorsal 27. Unos minutos más tarde, Luis Cembranos anotaba el empate. Toda una premonición, aunque insuficiente para salvar los nervios. Así que, en el 89', el propio Luis asistió a Tamudo para que obrase el primero de sus milagros: una vaselina, el 1-2 y la eclosión de una leyenda. "Apareció de repente y nos engañó a todos", admitió el portero, Miguel Marí, pues Rufai había sido expulsado.

En aquella concentración, Tamudo compartió habitación con Jose Cobos. También estaba Mauricio Pochettino, actual técnico. "Se cambiaba en un rincón y abría los ojos como platos, como queriendo atrapar cada momento", narró en el libro Ànima de Carrer. El Espanyol vuelve ahora al escenario de la ilusión. Pero la lucha es otra y más ambiciosa: Europa.

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