Özil, máxima autoridad blanca ante el Sporting

Liga BBVA | Real Madrid - Sporting

Özil, máxima autoridad blanca ante el Sporting

Özil, máxima autoridad blanca ante el Sporting

rafa aparicio

Son baja Marcelo, Xabi, Cristiano, Benzema... Y Diego Castro

Sobre el papel, el Real Madrid afronta esta tarde el último de los partidos apacibles del mes. En ninguno de los encuentros que vienen (todos terribles: Tottenham, San Mamés, White Hart Lane, Barça, Copa, Mestalla) disfrutará de la enorme ventaja teórica que hoy le acompaña; un estadio que no falla y un rival modesto que, además, se presenta sin su estrella, Diego Castro. Y no duden de que al Sporting le pesa más esa ausencia que las muchas, e ilustres, que registra su anfitrión.

Sin embargo, los pronósticos tan evidentes encierran un riesgo: el de la confianza. Es fácil que los jugadores del Real Madrid hayan dado por aprobada esta lección y ya piensen en las siguientes. Y no sería un pecado de soberbia, o no exactamente; se trataría de una forma de supervivencia, porque, Mourinho al margen, no hay quien viva en permanente zafarrancho de combate.

Más que como una tragedia (cualquier dramatismo al respecto ofenderá y, con razón, al Sporting), las bajas del Madrid hay que entenderlas como una prueba de nivel. Faltan Marcelo, Xabi (sanción), Cristiano y Benzema, cuatro jugadores esenciales en tanto en cuanto la esencia del equipo se alimenta de ellos. Descartado su concurso, Lass, Granero y Khedira asumen la tarea de dirigir el portaaviones, con la inestimable ayuda de Özil, que hoy será la máxima autoridad (técnica) sobre el césped.

Arriba se escribirá otra novela. Adebayor recupera la titularidad con los sabuesos mordiéndole los talones. Si antes fue Benzema quien le pasó por la derecha, ahora le acucia Higuaín, de vuelta a una convocatoria después de 124 días. Su posible participación, con la espalda engrasada, es otro de los grandes estímulos del partido.

En la valoración del Sporting no consideraremos el viejo enfrentamiento entre Preciado y Mourinho. Apostaría a que ambos, de natural guerreros, se quieren más después de aquello. De modo que Barral buscará el gol sin viento que le impulse: ni vendettas, ni Diego Castro, solo ante el peligro.

Queda por mencionar el cansancio de los internacionales que fueron de romería. Lo tendrán. Pero también esa excusa parece faltona.