"La virtud de un segundo es no querer ser primero"
Sabe qué papel tiene que jugar y lo hace a la perfección. No busca protagonismo y es consciente de que el equipo está en el momento más importante del campeonato.

No aparecen mucho por los medios. Marcelino acapara toda la atención en ese aspecto. Su segundo y el preparador físico, que junto al de Careñes forman un triunvirato inseparable desde casi sus inicios en el mundo del fútbol, están en un segundo plano. Y les gusta. No buscan los focos y prefieren que el protagonismo se lo lleve el actor principal de la obra. Pero son tan importantes, y tan imprescindibles, como el protagonista. Lo saben y no muestran ningún interés en que la situación se revierta. Eso sí; los tres, estén juntos o lo hagan por separado, han desterrado de su vocabulario el 'yo' y lo han cambiado por el 'nosotros', da igual el tema que se trate. Invariablemente utilizan la primera persona del plural aunque se refieren a temas individuales.
Se trata de Rubén Uría Corral (Gijón, Asturias), 30 de enero de 1968), segundo entrenador del Racing y fiel escudero de Marcelino García Toral que, junto a Ismael Fernández (preparador físico) afrontan desde los primeros días de febrero su segunda etapa al frente del Racing. Y es por su llegada por donde se inicia la conversación, cargada siempre de fútbol, videos, proyectos, jugadores y futuro:
"La verdad es que pensaba que la gente nos podía recibir peor de lo que lo ha hecho. No por nada especial, sólo por lo de la salida. Pero parece que no nos marchamos. Desde que llegamos sólo hemos visto caras de alegría, la mayoría, cuando nos ven. Fuimos bien recibidos y de corazón. Tengo que reconocer que me equivoqué al pensar que nuestra vuelta podría molestar a alguien".
Y por ahí prosigue la conversación, por sus iniciales comentarios positivos sobre la plantilla y las inevitables comparaciones entre la primera etapa en el Racing y ésta:
"Claro que seguimos pensando lo mismo y estamos convencidos de lo que dijimos al principio. Los fallos que hemos tenido no han sido de actitud, fueron temas de decisiones erróneas. Se ve día a día; los jugadores no se molestan por las correcciones, entienden y hacen lo que les dices. La plantilla es diferente; en el centro del campo igual había más alternativas. Creo que hay jugadores que rinden más en un club, pero no en otro. En la primera ocasión tuvimos pretemporada y ahora no. Además, ahora, tenemos la necesidad imperiosa de ganar; para la plantilla actual sí que nos hubiera venido muy bien tener seis semanas de pretemporada. Pero ya digo, estamos encantados. Toño está fenomenal, Colsa anda de maravilla, mejor cuanto más cansado está, Munitis supera incluso al de hace años, Adrián nos gusta mucho y es un pivote en potencia, Giovani está implicadísimo y sería muy interesante poder comprarlo... Sólo falta que la defensa hable más y que hubiera un líder en el campo que mandara sin parar. El proyecto nos gusta y el futuro también. Hay que tener confianza en Alí. Yo la tengo".
Salvación a tiro. Rubén sigue analizando la llegada, mientras Miguel Martín nos ha ido agasajando con ensalada César, almejas a la sartén, gambas al ajillo, callos de bacalao y peras al vino con chantillí de yogur. Y es en los postres donde la conversación va centrándose en la actual Liga y en el Espanyol, próximo rival de los racinguistas:
"¿Apuros? Creo que no, pero está claro que cuánto antes ganemos, mejor. De esta forma evitamos crear psicosis. El equipo está mentalizado desde el trabajo y la humildad. Y una buena oportunidad puede ser el partido de mañana. El Espanyol ataca muy bien y defiende peor de lo que lo hacía. Las bajas en esa zona le han hecho mucho daño. Han bajado en intensidad defensiva, pero de mitad de campo para arriba lo hacen muy bien".
Puestos al día con la actualidad deportiva llega el momento de recordar sus inicios junto a Marcelino García Toral:
"A Marce le conozco desde Mareo. Me entrenó en el Lealtad; echaron al técnico del equipo de Tercera y Marce entrenaba al juvenil. Le llamaron y ganamos. Le plantean seguir y dice que no, que no se siente capacitado ante el asombro de todos los jugadores. Y no lo cogió. Acabó la temporada y comienza otro entrenador. Yo me voy y, a mitad de la campaña, lo coge. Me llama, regreso, ascendemos a Segunda B pero no puede entrenar al no tener el título. Luego nos separamos, aunque continuamente hablamos de fútbol. Sigo jugando y él entrenando, hasta que me vuelve a llamar para ir a Huelva. Para ser buen entrenador lo principal es que los futbolistas crean en tí. Si no te creen lo tienes muy mal. Marce es un guía, un líder. Las plantillas creen en él. Coincidimos siempre. Nunca le digo nada. Si me pregunta, bien. Si no, no hablo. No puedo plantearle dudas. En los entrenamientos pregunta mucho, pero en los partidos muy poco. ¿Definirle? Es difícil. Ahora está más calmado, sigue con nervio pero refuerza más lo positivo. Prepara los partidos con método, no con psicología, aunque es un aspecto que estamos mejorando".
Su labor dentro del equipo también es analizada:
"Además de segundo entrenador veo a los rivales del Racing junto a Luis Fernández. De cuatro partidos del rival sacamos unas 200 acciones de todo tipo, ofensivas y defensivas y luego, Marce, lo deja en unos 16 minutos de video que muestra a los jugadores por líneas. Creo que la mejor virtud de un segundo entrenador es no querer ser primero. Sería segundo de Marce toda la vida. No me llama ser primer entrenador. No creo que sea falta de ambición, pero hay que tener lo pies en el suelo y saber lo que cada uno domina. Ahora. no me llama nada. Claro que Marce está capacitado para un equipo grande. Cuanto mejor son los jugadores, más fácil. El futbolista quiere ganar. Y si tienes método y les dices que si hacemos esto, ganamos, lo haces y ganas, da igual que estés con Pinillos que con Cristiano. Lo que hace falta es que tengas método. Cuando no teníamos equipo vimos a Benítez y Guardiola, y hemos cambiado algunas cosas".
La conversación llega a su fin, pero queda tiempo para un último trago; más amargo: su paso por Zaragoza:
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"Nunca dudé del método, ni de Marce, ni de nuestro trabajo. Es una plaza complicada y más, si te recuerdan, a todas horas, la Recopa de Europa (ganada al Arsenal), o el equipo de los Cinco Magníficos. Ahora viven en un mundo en el que piensan que son un grande. Y no, no lo son. Ese entorno mata a la gente".
Que no cunda el ejemplo.



