Óscar rebaja el golpe de Geijo
El madrileño empató en un discutido penalti de Mikel Rico. El punta debió ser expulsado.
La justicia en el fútbol muchas veces está marcado por una fina tiza. Quien viese el derbi andaluz de ayer, lo más seguro es que reconociese el gran partido del Granada en la primera mitad y en muchas fases de la segunda. Pero tampoco hay que desacreditar los esfuerzos del equipo azulino por remontar un partido que se le había puesto cuesta arriba por sus propios errores. Sin embargo, al final el que terminó decidiendo fue un hombre que ha acabado señalado por las dos aficiones. Carlos Calvo se equivocó con una falta innecesaria que provocó justamente su segunda tarjeta amarilla. Todo el buen trabajo que había hecho el equipo de Fabri se comprometió con su expulsión. A partir de ahí, minuto 75, apareció un Xerez en tromba que, pese a todo, parece estar un punto por debajo de su rival en la carrera por el playoff.
Porque fueron los de Fabri los que enseñaron más los dientes. Se adelantó gracias a una jugada preciosa en la que intervinieron Dani Benítez, Mikel Rico (espectacular su trabajo durante todo el encuentro) y Geijo, que marcó. El hispano suizo se aprovechó del error garrafal de Lombán, que lo dejó solo ante Chema y éste, en su partido 100 con la azulina, no pudo esquivar el gol.
Con diez.
El Granada estaba bordando el partido. Había dado un paso para atrás y controlaba las acometidas del Xerez, que estuvo a punto de empatar si no para en la línea Roberto un cabezazo de José Mari. Pero llegó Calvo con su gran error, que dejaba a los suyos en inferioridad. Los de Javi López se esforzaron al máximo, dieron entrada a Héctor Font que dio más criterio, y a Antoñito, que tuvo una clarísima. Pero como este era un partido con polémica, Pino Zamorano 'devolvió' su error garrafal al no expulsar a Geijo tras agresión a Gioda. Pitó un penalti riguroso a Mikel Rico, y Óscar Díaz salvo el punto.
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