A la última | Diario AS

Plaza Mayor

<b>Sólo para sus ojos.</b> Hay ojos que valdrían para iluminar un estadio, un centro comercial o un aeropuerto. Los de esta joven, sin ir más lejos. Se dejó ver en el Levante-Mallorca y allí se podrían haber ahorrado los focos, que estamos en crisis. En el campo empataron y en la grada ganó ella. Con miles de vatios de ventaja.
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El discurso del rey

Diez meses después, Florentino y Mourinho comienzan a entenderse. El sábado el presidente defendió las tesis de Mou frente a 2.500 socios con insignia (a los que redefinió el señorío); horas después, en conferencia de prensa, el entrenador le llamó "rey", dicho en sentido más monárquico (mi rey) que cariñoso (rey mío). Lo que Benzema ha unido que no lo separe el hombre.

Rastas cotizadas

El paradero de las rastas de Adebayor nos tiene en un sinvivir. Hay quien asegura que las ha comprado Famosa para emplumar a su próxima generación de muñecas (las que se dirigen al portal). También hay quien afirma que las ha adquirido José Bono para uso particular. Cualquier cosa es posible, hasta que se exhiban en el museo del Real Madrid si Manolito logra el gol de la Décima.

Corazón por la boca

Los partidos entre el Sevilla y el Barcelona deberían estar prohibidos por el colegio de cardiólogos. Tampoco son recomendables a la hora de la cena. Lo mismo ocurre con Pérez Lasa. No es bueno para el corazón y tampoco te mejora la sopa. El caso es que empiezas por morderte las uñas y terminas por comerte el televisor. Los extraplanos se digieren mejor.

Arrancó la Liga rusa

Durante los próximos 15 meses aprenderemos a ubicar estadios y millonarios rusos. En el partido inaugural, jugado en Daguestán, el equipo de Roberto Carlos, el Anhzi Makhachkala (pronúnciese como se pueda), empató con el histórico Krasnodar (fundado en 2007). La historia de sus ricos propietarios es la habitual: de pequeños no tuvieron balón y de mayores se han comprado el club entero.

No tan fabuloso

Luis Fabiano se despidió del Sevilla en un conmovedor ejemplo de amor a unos colores (los del Sao Paulo). Tras varias temporadas haciendo pucheros (y goles), O Fabuloso se bajó del tren en vísperas de la visita del Barça. Da la impresión de que el jugador nunca apreció lo que el Sevilla le daba (paciencia, títulos, caché). Allá él. Llegó al cierre del Carnaval brasileño, pero se perderá Semana Santa y Feria.

Schalke 04, la serie

Desde Hawaii 5-0, no ha habido serie más entretenida y goleadora. El argumento, a grandes rasgos, es el siguiente. Un veterano del Vietnam (el capitán González) es contratado como cuidador de una guardería y consigue que los niños se clasifiquen para la final de Copa y para los cuartos de la Champions. No es ficción, aunque a veces lo parezca.

Mujer trabajadora

Su día se celebró el pasado martes, pero ellas siguen trabajando. Visto desde la perspectiva del deporte, diríamos que compiten en desigualdad de condiciones, perjudicadas por el calendario, las televisiones, los arbitrajes y, sobre todo, por la costumbre. Su esfuerzo sólo necesita de unos ojos que lo reconozcan, los nuestros, los de todos. La otra opción es contratar a Mourinho de portavoz.

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Salvemos al Madrid

La plataforma Salvemos al Madrid de Baloncesto, promovida desde las redes sociales, se manifestó el pasado viernes. No hay acuerdo en el número de asistentes. O mejor dicho, hay total desacuerdo: las estimaciones de los organizadores cuatriplican las del club. Mientras la plataforma asegura que acudieron cuatro personas, el Madrid dice que se presentó una. Eso sí: grande y libre.

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