Las peñas de Galicia aún recelan de Riazor
En A Coruña ciudad no existe ninguna desde 1994

Hace casi 17 años, Djukic fallaba un penalti en Riazor y el Deportivo perdía la Liga en el último suspiro. A Coruña no pudo ver a su equipo ganar aquel campeonato, pero la afición blanquiazul comenzaba a soñar con un Superdepor grande. Desde ese justo instante la historia cambió y el pequeño Bernabéu que era Riazor se transformó en un campo hostil para el Madrid.
Las tres peñas que existían en A Coruña (Montañeros, El Toro y Las Antorchas) desaparecieron en 1994 y la ciudad herculina se quedó sin agrupaciones blancas. La peña más cercana a la ciudad es la de San Miguel, en Culleredo, un pueblo a ocho kilómetros de distancia. Antonio Seijas, su presidente, explica la evolución: "Antes íbamos a Riazor sin problemas. Comíamos allí y estábamos de fiesta, pero desde que el Depor empezó a ganar títulos, todo cambió". Este sentir no es exclusivo de los pueblos más cercanos, y el presidente de la peña Porriño, en Pontevedra, afirmaba que "Riazor era un campo amigo. Se puede decir que la segunda casa del Madrid. Pero desde la aparición del Superdepor hay otro ambiente y escuchas cosas que no te gustan".
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Buen rollo. A pesar de que no hay viajes organizados, sí son muchos los aficionados que se acercan a A Coruña de forma particular para ver el partido y pasar el día fuera para recordar viejas rivalidades. José Manuel González, miembro de la peña La Séptima, de Baiona, explica que "aprovechamos para ir al fútbol y ver a viejos amigos. Tengo un amigo en un peña deportivista desde el Centenariazo, cuando vivimos el partido juntos".
Mañana, Riazor presentará una gran entrada y aunque en un principio pasen inadvertidas, puede que en el estadio coruñés se vean más banderas blancas que nunca. Se podrá comprobar mañana en un encuentro que el club ha preparado con las peñas de toda Galicia a las 12:00h. en el Hotel María Pita, y al que también asistirá Florentino Pérez.



