El gran Sevilla asume que llega su fin de ciclo
Sus estrellas se apagan y Del Nido admite que deben reinventarse


Seis títulos y un himno que quedarán para siempre. Un equipo de leyenda en una ciudad que es fútbol. Unos días de gloria que, de momento, terminan. Hay sabor a fin de ciclo en el Sevilla, que empieza a asumir con normalidad que le toca reinventarse. No hay más zumo que exprimir. Se ha estirado hasta donde ha podido, exactamente hasta el 19 de mayo de 2010. Cuando Palop levantó la Copa del sombrero en el Camp Nou, se cerró el círculo. Animado por el título, Del Nido habló de un "proyecto indestructible". Pero proyecto no es ciclo y esta temporada el Sevilla se ha estrellado con una realidad crudísima. Eliminado por el Braga en la previa de la Champions, por el Oporto el miércoles y por el Madrid de Mourinho en la Copa (tanto portugués después de aquel eslogan...), su trayectoria en la Liga es de una mediocridad preocupante. Ya sólo lucha por la Europa League con 100 millones de presupuesto. El modesto que tocó la gloria con una gestión perfecta que empezó en la venta de Reyes es hoy un nuevo rico en apuros.
Un fin de ciclo es natural. Las estrellas del gran Sevilla se dividieron en dos. Las que volaron (el enorme Daniel Alves, Poulsen, Maresca, Martí, Keita, Adriano) y los fieles que ya han vivido sus mejores días (Palop, Kanouté, Drago, Renato, Escudé, Luis Fabiano). Un fin de ciclo es tan natural que hasta sufrió un impacto brutal: la muerte de Antonio Puerta.
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Al Sevilla le costó reponerse. Un vestuario en silencio y el arquitecto de la obra, Juande Ramos, volando a Londres (Tottenham). Jiménez mantuvo en pie el edificio como pudo pero su estilo dividió. El Sevilla, en la encrucijada por un debate casi canallesco, se enrocó. Fichó peor (Acosta, Mosquera, De Mul, Koné, Chevantón) y mostró inseguridades en la elección del técnico. Después de Jiménez, Álvarez fue un ave de paso y Manzano ya está quemado.
Se anuncia un nuevo Sevilla, liderado por Navas (si no hay oferta mareante) y Negredo (en progresión). Y ya hay chispazos de nuevo ciclo: Medel y Rakitic. Faltan relevos para Palop, Escudé, Renato, Kanouté y Luis Fabiano. Habrá nueva columna vertebral en el césped, pero no en la cúpula. Si Del Nido y Monchi construyeron el mejor Sevilla de siempre, el sevillismo le va a dar otra oportunidad. Y si el bucle empieza por Caparrós...



