Stark no cumplió lo que advirtió antes del partido
El árbitro alemán dijo una cosa en la reunión matinal con los representantes del Lyon y del Madrid y en el campo hizo lo contrario. Durante el partido insistió a los jugadores en que no saltaran en las barreras con los brazos abiertos, pero omitió el claro penalti de Gourcuff.


El alemán Wolfgang Stark cometió en el Stade Gerland uno de los mayores fallos de los octavos de final de la Champions, al birlarle al Madrid un claro penalti por mano de Gourcuff, al lanzamiento de una falta de Cristiano. El consiguiente enfado de Mourinho y de todos los jugadores madridistas tenía su fundamento. Y más teniendo en cuenta que, en la reunión que había llevado a cabo el equipo arbitral con los representantes del Lyon y del Madrid (Megía Dávila y Chendo) horas antes del encuentro, Stark había insistido en que los jugadores tuvieran cuidado de no interceptar el balón con las manos en las acciones dentro del área, puesto que las castigaría con penalti.
Sin embargo, llegado el momento, Stark prefirió ignorar sus advertencias y no castigó la acción de Gourcuff. De hecho, según revelan las imágenes de televisión, ni el colegiado ni el juez de área estaban mirando a la barrera. El grave error del equipo arbitral ha vuelto a poner en duda la utilidad de los jueces de área, figura que está resultando intrascendente en los momentos en que tienen que tomar decisiones.
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Malestar. Tras el partido, el malestar en la expedición madridista era la tónica dominante. Curiosamente Stark se había pasado gran parte del encuentro diciéndoles que pegaran los brazos al cuerpo según Pepe: "Nos estuvo llamando la atención todo el tiempo para tener cuidado en la barrera con las manos y después no ha señalado ese penalti".
Uno de los más críticos con Stark fue Casillas: "La actuación del árbitro ha dejado mucho que desear. Es como para no sentirse satisfechos".



