Liga BBVA | Osasuna 4 - Espanyol 0

Desenmascarados

Un fatal Espanyol cae goleado por el efecto Mendilibar.

<b>'MONARCA' DEL REYNO. </b>Nekounam alza los brazos tras marcar uno de sus dos goles, que dan aire a Osasuna y condenaron al Espanyol.
Iván Molero
Redacción de AS
Llegó al Diario AS como estudiante en prácticas en 2002, y desde que se licenció en Periodismo por Blanquerna, de la Universitat Ramon Llull, se ha especializado en la información del Espanyol, sobre el que también ha co-escrito libros, todo ello atendiendo al seguimiento de otros equipos, deportes y eventos desde la delegación de Barcelona.
Actualizado a

La máscara que estrenó ayer el capitán del Espanyol, David García, presagiaba erróneamente un encuentro de épica perica, una reacción después de tres derrotas. Pero el superhéroe no fue el hombre de la máscara ni ninguno de sus compañeros, sino un iraní cuyo nombre también suena a protagonista de cómic: Nekounam. Cabeceó el primero e hizo el segundo de penalti para abrir la revolución de Osasuna, que prolongaron Lolo y Soriano ya ante un Espanyol desahuciado. Mendilibar debuta con una victoria que seguramente ni intuía en el mejor de sus presagios, su equipo abandona la zona de descenso y el Espanyol empieza a temer que su otrora infalible acceso a las competiciones continentales -la Europa League parecía un reto menor- se empieza a desmoronar entre las manos.

El planteamiento de Mendilibar fue demoledor, casi tanto como la motivación que insufló a sus jugadores. La estrategia, nunca mejor dicho, se basó en el balón parado y en el juego aéreo. Suficiente para ganar... Y para golear. No por menos conocido para Pochettino, que había ensayado este tipo de jugadas toda la semana con su equipo, dejó de ser efectivo una y otra vez. Y eso es lo incomprensible desde el punto de vista perico.

En un arranque rojillo intenso, con líneas de presión adelantadas y velocidad endiablada, a Lolo le bastaron dos minutos para dar el primer aviso: cabeceó fuera a la salida de un córner. Quiso el Espanyol tomar el mando, como solución para evitar sobresaltos, pero ayer cualquier intento resultó inútil, casi irrisorio. En el 14', en otro saque de esquina, Camuñas botó para que Nekounam batiera a Kameni. Pudo haber empujón del iraní sobre Duscher, pero sería anecdótico en el contexto global.

Noticias relacionadas

La reacción blanquiazul nunca llegó. Un centro-chut de Sergio García que chocó en el larguero fue el único atisbo, mientras Osasuna seguía estirando líneas y ganando en comodidad. Y, por si las directrices y los cambios en el descanso pudieran aportar rebeldía a los pericos (entraron Javi López y Dátolo por David y Callejón), Duscher acabó de romper el saco. Interceptó el balón con las manos dentro del área, completamente solo, en una imperdonable acción que desembocó en penalti y en el 2-0, que también ejecutó Nekounam. Si el mediocentro rojillo fue el héroe de esta historieta de antifaces, su homólogo perico opositó a villano.

El tercer gol a balón parado llegó en el 79', en una jugada ensayada: córner, prolonga Soriano y Lolo empuja libre de marca en el segundo palo. Tan a placer como el 4-0, del propio Soriano, a centro de Masoud. Nada fue lo que parece en la tabla: el Espanyol quedó desenmascarado y Osasuna más bien dio la cara y abre los ojos, justo otra peli con máscaras.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados