Baño de autoestima
El Atlético jugó un partido muy serio ante un Zaragoza que pudo empatar en el descuento. Los rojiblancos recobraron las virtudes que les hicieron campeones de Europa y Agüero marcó un tanto de crack. El Atlético es ahora séptimo.


Las virtudes. El Atlético recuperó ante el Zaragoza muchas de las virtudes por las que se proclamó doble campeón europeo. Estuvo bien en defensa, salvo los últimos tres minutos, ordenado, con toque y precisión en el medio y con llegadas al área rival. Y solidario. Y corrió más que el contrario. O sea, muy diferente al de algunos encuentros de esta campaña. Y así, el Atlético es un conjunto complicado de batir. La pena es que los rojiblancos no muestren esos valores durante todos los partidos. El equipo logró, por fin, sumar tres puntos y se mete en puestos de Europa League. Con catorce encuentros por delante. El objetivo es aún posible.
Quique. El pasado sábado Quique dijo que por narices sacaría al equipo de la penosa situación en que se había metido. Desde el año 42 el Atlético no había perdido cinco partidos seguidos en Liga y el técnico no quería pasar a la historia por igualar esa marca. Ni él ni la plantilla. El Atlético logró tres puntos importantes, pero ganó algo más: confianza en sí mismo y unas dosis de autoestima que el equipo necesitaba. Una imagen habla por sí sola: cuando Kun hizo el 0-1 Forlán festejó el tanto como si hubiera sido él mismo el que hubiese marcado. Y todos fueron una piña. Ése es el camino. El que se perdió y ayer volvió a encontrarse. Por cierto, el uruguayo estuvo más activo y más participativo que nunca. El Atlético vuelve a ser un equipo.
güero.izo un gol de crack, un tanto de figura. Y Ponzio, en una acción deplorable, le dejó luego fuera de combate. Cuando marcó el tanto señaló con su mano un número uno. Era el primer gol que le hacía al Zaragoza y Kun explotó de alegría. Se volvió loco en la celebración. Fue un tanto que puede marcar un antes y un después en la temporada rojiblanca. Agüero no marcaba en Liga desde el 11 de diciembre cuando le hizo un doblete al Deportivo. Si el delantero está bien, el Atlético es otro equipo. Agüero siempre ha dicho que no se ve fuera de Europa. Habrá que creerle.
Koke. Fue la gran sorpresa en el once inicial rojiblanco. Pero no sólo no desentonó sino que fue uno de los mejores del equipo. Koke representa el sueño de todo aficionado del Atlético: canterano, con ganas, con ilusión y con calidad. Porque Koke es un futbolista con mucho talento. Falta pulirle y darles oportunidades. La verdad es que el técnico le echó coraje y corazón sacándole. No era una decisión sencilla. En el once inicial había cuatro formados en el club: De Gea, Domínguez, Antonio López y Koke. El caso es que entre todos propiciaron que Javier Aguirre no tuviera una noche feliz ante su ex equipo. Es muy del Atlético eso de que un entrenador que estuvo en la casa le diera la puntilla al equipo. Por una vez, no ocurrió.
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Caso especial. Pero que el Atlético sigue siendo un caso atípico dentro del mundo del fútbol no hay quien lo discute. Apunten un dato: puede ser el único equipo de Europa que tenga cuatro jugadores brasileños en su plantilla y ninguno sea titular. Elías, Assunçao, Filipe Luis y Diego Costa. Ninguno jugó de inicio. O Brasil ya no es lo que era... o el Atlético continúa siendo el club diferente y especial que tanto nos gusta.
Sevilla. Puede ser el partido definitivo del reencuentro entre la afición y el equipo. Si hay un rival al que el seguidor rojiblanco le tiene ganas, además del Real Madrid, es al Sevilla. El conjunto necesitará más que nunca el apoyo de los suyos y la afición se lo dará. ¡Faltaría más! Aunque muchos le daban por muerto, el Atlético ha vuelto.



