Acto de unidad antes de viajar a Zaragoza

Quique cambió sus costumbres para afrontar el duelo de esta noche en La Romareda. El equipo, por primera vez en esta Liga, se desplazará el mismo día del partido. Lo hará esta mañana en AVE y después del encuentro el equipo regresará por carretera. Pero no es el único cambio. Ayer Quique dispuso una sesión a puerta cerrada en el Calderón. El motivo no era otro que facilitar el encuentro posterior que se dio en la Sala VIP del estadio. Miguel Ángel Gil y Enrique Cerezo se reunieron con todos los componentes de la primera plantilla (jugadores, cuerpo técnico e incluso utilleros) para tomar el aperitivo. Fue un acto informal en el que los gestores quisieron demostrar que confían tanto en este cuerpo técnico como en sus futbolistas y que sólo ellos pueden sacar la situación adelante. La reunión tuvo un carácter distendido, no se tenía la intención de presionar más al grupo, sino más bien todo lo contrario. Los dirigentes consideran que los jugadores se sienten bloqueados y la intención no es otra que liberarles, en parte, de esa tensión. Simplemente fue un gesto familiar, de unión, más que una arenga. Al filo de las 14:30 el presidente Enrique Cerezo abandonaba el estadio y tras él los jugadores.



