Raúl hiere al Valencia

VALENCIA 1-SCHALKE 1 | CHAMPIONS LEAGUE

Raúl hiere al Valencia

Raúl hiere al Valencia

El Schalke, sin demostrar más que el Valencia, sacó petróleo de Mestalla gracias al tanto de Raúl en la segunda parte. Soldado adelantó al Valencia en la primera parte. El ex madridista iguala a Maldini en número de partidos en Europa y supera a Muller como goleador en competiciones europeas.

El Valencia sacó menos de lo esperado en el la ida de los octavos de final de la Champions League ante el Schalke 04. El conjunto de Mestalla se adelantó en el marcador en la primera parte tras una gran jugada definida por Soldado. El segundo acto comenzó con acoso valencianista pero entonces apareció Raúl. El ex madridista no quiso pasar desapercibido por España y aguó la fiesta en Valencia. Los ches llevaron el dominio del encuentro gracias al buen posicionamiento de sus centrocampistas pero el equipo se fue apagando poco a poco por el desgaste físico.

Y es que Emery no reculó lo más mínimo y puso un ataque para estocar en la ida, con la dupla goleadora Aduriz-Soldado más Domínguez, pero plomo en el centro para dejar la portería a cero. Y como todo no se puede tener, el Valencia tuvo que salir sin gente de banda. Así, el conjunto valencianista comandó la posesión del balón desde el inicio, presionando la salida del esférico porque el Schalke sufría a la hora de elaborar.

Los de Gelsenkirchen no buscaban protagonismo pero pudieron tenerlo antes de tiempo si Huntelaar no hubiera desaprovechado una clara ocasión en la cara de Guaita. Esta vez el cazador intentó cazar con pistola de agua y eso se paga caro en la máxima competición europea. No habían pasado ni diez minutos cuando el Valencia se cobró el fallo con un tanto de bella factura por su elaboración. Aduriz recibió de espaldas, vio a Mathieu correr por la banda izquierda, el francés llegó hasta línea de fondo y centró a un Soldado que entró como un 'Tomahawk' para definir con el interior de la bota. El nueve del Valencia se consagra en Europa con su sexto tanto en esta Champions League.

El gol no bajó la guardia levantinista. Es más, el entramado mediocampista imantaba cada vez más balones. En especial Topal, que desde el principio se multiplicó en misiones de robo, apoyo y creación. Tras el tanto, Banega y Tino Costa se asociaron en mayor medida con el turco para subir un punto el ritmo che. El Valencia seguía intimidando la portería de Nauer, en parte también por la debilidad defensiva del Schalke, pero los alemanes también tuvieron la suya en la cabeza de Kluge. Pero ahí estaba Guaita, el cancerbero que se hizo mayor en Old Trafford, para sacar una mano providencial cuando ya parecía batido.

Tras una primera parte intensa en ambos bandos, la mayor preocupación de Emery para el último acto era el aspecto físico. El Valencia suele bajar el pistón en esos tramos de partido y el Schalke, como equipo alemán, podía sorprender en algún momento. Aunque iban a tener que currárselo Raúl y Huntelaar ya que ser delantero en ese equipo es un acto de heroicidad porque llueven balones muy de vez en cuando.

Raúl aparece en el momento oportuno

Los ches salieron con la lección aprendida y al poco de comenzar pudieron sentenciar parte de la eliminatoria gracias a la dupla de centrales del equipo germano, vulnerables desde el comienzo. Primero perdió la concentración Howedes y Aduriz se lió. Después desconectó el cable su compañero Metzelder pero Banega cruzó en exceso. El Valencia se había volcado con todo y era casi un vendaval. La reacción esperada del Schalke parecía una utopía en parte por la inexistencia de jugadores clave como Farfán. Sin embargo Raúl parecía el único adepto a la idea de remontar. Avisó tras una jugada de pillo pero Guaita despejó a corner. El Valencia siguió a lo suyo. Buscando ese bendito gol que los relanzara a los cuartos de final. Pero el siete del equipo minero ya lo tenía en mente y fuerza de voluntad es algo que podría regalar. Tras los avisos valencianistas, Raúl fabricó su gol, un gol de delantero astuto. Jurado puso el centro desde el vértice del área y el madrileño controló, orientó y definió en una rápida acción. Tanto para celebrar por la valía que tenía y porque superaba a Muller como máximo goleador en competiciones europeas.

El tanto resultó demoledor para el Valencia. El ímpetu del principio de la segunda parte desapareció y Emery se vio obligado a sustituir al Chori y Benga, fundidos los dos. Sin los argentinos, el donostiarra se cambió a la teoría de las bandas con la entrada de Joaquín y Vicente. Poco a poco el Valencia retomaba el control pero faltaba frescura y claridad en el último pase. Desde la grada también se pidió un penalti de Uchida por mano pero el colegiado ruso no lo vio claro. Finalmente el Valencia no pudo reconvertir la situación y viajará con un resultado comprometido al Veltins-Arena.