Sant Adrià es la fábrica de centrales de la Liga
Amat recoge el testigo tras la venta de Víctor Ruiz.


Según el área técnica del Espanyol, la coincidencia no obedece a ningún patrón establecido. Pero lo cierto es que de Sant Adrià (como antes, de los campos esparcidos por toda Barcelona donde se entrenaba el fútbol base) no dejan de surgir centrales. Es la especialidad de la casa, el sello de un Espanyol que ahora recoge Amat, de 18 años y líder natural de la zaga tras el traspaso de Víctor Ruiz al Nápoles, hace sólo dos semanas. La de este último fue, no obstante, la venta más exitosa en términos económicos de un club que ha proporcionado centrales titulares a equipos de media Liga.
Entre los defensores formados en el seno del Espanyol, resultan comunes casos como los de Torrejón o Lopo (ver tabla de abajo). Ambos juegan con regularidad en el Racing y el Deportivo, respectivamente. También Sergio Sánchez, quien vuelve a actuar con fuerza en el Sevilla tras un año de baja por una lesión coronaria. E incluso hay centrales, debido al tradicional overbooking que en esta demarcación registra el Espanyol, que triunfaron fuera después de no gozar de excesivas oportunidades con los pericos: Robusté (Levante) y Carlos García (Almería) encabezan ese representativo listado en el que también figuran Català (actualmente en el Celta) o Serrán (que disputa la Championship, el equivalente a la Segunda A, con el Swansea). Mención aparte merece, lógicamente, la carrera truncada del malogrado Dani Jarque, tristemente desaparecido en agosto de 2009.
Jugador inteligente.
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De regreso al presente, Amat reúne las condiciones de lo que los técnicos del Espanyol denominan "el jugador inteligente". Más allá de su demarcación, los pericos forman a futbolistas capaces de resolver cualquier situación en el campo hallando siempre la mejor solución.
A los 12,4 millones reportados en ventas de centrales, hay que unir los traspasos de laterales zurdos. Sólo dos pero provechosos: Dídac Vilà al Milán este año por cuatro millones y Capdevila, en 1999, por 800 millones de pesetas al Atlético.



