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Silva nos subió la tensión

AMISTOSO | ESPAÑA 1-COLOMBIA 0

Silva nos subió la tensión

Silva nos subió la tensión

Decidió su gol en el 86'. Ovación clamorosa del Bernabéu a Iniesta. España sólo hizo cinco faltas. Villa no superó a Raúl. Colombia mereció más

Ilustrísimos sólo fueron Del Bosque , porque lo dice el BOE y por sus cambios con ángel; Iniesta, que sigue en el paraíso de Sudáfrica, y la izquierda de Silva, que mandó a la lona a una Colombia que ganaba a los puntos. España hizo cinco faltas, lo que refleja que el partido fue más fraternal que amistoso y que no tuvo juego ni solemnidad. La Selección sigue con la tensión baja cuando no se apuestan puntos, pero al menos salvó su honor.

Fue un choque de entreguerras, la de la Copa y la de la Champions, y se notó. Colombia , con el auxilio de su colonia en España , defendió en un puño, a contrahistoria pero bien, y aquello fue fango hasta las rodillas para España. Donde un día jugaron Valderrama, Asprilla, Rincón o Valencia, artistas bohemios, fantasía sin disciplina, aparece ahora un coro afinado, sin solistas pero con buen sonido. De aquella verbena de los ochenta queda poca cosa, pero Gómez apunta a la reconstrucción. Su equipo nunca tuvo la tentación de 'bartolear' (sacar la pelota de cualquier manera, en el argot de Di Stéfano ) ni se dejó narcotizar por el tiqui-taca, y salió con peligro y buen sentido. Abel Aguilar y Armero se procuraron antes del descanso dos mano a mano ante Casillas, que ganó el primero (provocado por una imprudencia del siempre fiable Xavi) y no perdió el segundo porque Armero metió la puntera cuando se buscaba el exterior de su zurda.

España tuvo más pelota que pasión y velocidad de circulación, pasaporte biológico que nos hizo ganar Eurocopa y Mundial . Xavi no se enganchó al partido y Xabi Alonso, lince ibérico de un juego en largo camino de la desaparición, tampoco descompuso a Colombia. Y atrás faltó contundencia, especialmente en Piqué, al que pilló el partido entre el rojo y el rosa.

Iniesta universal.

Sólo Iniesta sigue sin bajarse del Mundial. Combinó pase y desborde y fue casi siempre jefe del partido. Le regaló un pase soberbio a Villa quien, tras dejar atrás a Ospina, topó primero con el poste y luego con su falta de puntería en el rechace. Ahí tuvo el desempate por la cima nacional del gol con Raúl (44 por cabeza), definitivamente inmortal. España sigue teniendo dos sietes.

A ratos colaboró, con burbujas y velocidad, Pedro, quien ha roto en jugador grande a mayor gloria de Guardiola. Pero el clima general no fue de contrición por la paliza que nos dio Portugal . Sin el plus del entusiasmo, parecemos del montón.

Luego salió Torres. No es chulería sino sentido táctico dejar en el banquillo al futbolista español más caro de la historia. Y también entraron Cazorla y Navas para hacer más amplio, directo y atrevido el equipo. No hubo mejora en el paciente con la invocación a las bandas y sí una ovación solemne, cuando se retiró, para Iniesta, gesto patriótico del Bernabéu con un culé universal. Un diez para quienes aplaudieron y para el aplaudido.

En aquel partido dormido, Cuadrado y Rodallega, que podrá contar a sus nietos que un día, en un Suramericano Sub-20, fue mejor que Messi, asustaron de verdad. Pero Del Bosque tuvo un último gesto de valor (Silva por Xabi Alonso, Llorente por Pedro) que acabó decidiendo el partido. Y 'Bolillo' se fue de vacío, aunque seguro que lo pasó mejor que en el cine.