"Entiendo a Mou, el técnico debe tener todo el poder deportivo"
El técnico del Villarreal cumple un año en el banquillo de El Madrigal. Estuvo doce temporadas con la cantera, haciendo un gran trabajo. Ahora sueña con ganar la Europa League y equiparar a su equipo a Barça y Madrid.

Nos visita Juan Carlos Garrido en el Donostiarra exactamente un año después de hacerse cargo del Villarreal. Relevó a Ernesto Valverde por la vía de urgencia en enero de 2010 y su trabajo al frente del equipo es impecable. Es un hombre de la casa, un hombre, más en concreto, de la factoría Roig. De ellos ha aprendido una máxima: "Para disfrutar como un rico tienes que trabajar como un pobre". Son ya trece años en el club: "Llegué al Villarreal cuando aún no había ni Ciudad Deportiva. Me contrataron procedente del modesto Puig para dirigir la escuela y alternar entrenando al filial. Querían de mí que marcara una idea de fútbol, un estilo a partir de la filosofía principal del presidente: ambición y exigencia. El estilo de juego del Villarreal ha de ajustarse siempre a este patrón. Ir al ataque, con delanteros, con iniciativa, a lo grande".
Acaba de cumplir 41 años. No tiene un gran currículum detrás, pero sí una fuerte personalidad: "Yo aprendí de Hiddink, de Paquito, ese maestro nunca suficientemente reconocido, de Benito Floro, de Pellegrini...". Garrido mira al pasado para explicarnos su presente: "Yo de niño era del Barça. Y tengo que decir que nací y me crié en el barrio Mestalla de Valencia, donde por cierto aún tengo un bar. Pero a mí me impresionaba Schuster. El Barça de Venables de la 84-85 que ganó 2-5 en Mestalla me deslumbró. ¡Qué equipazo! Me dejó marcado".
La carrera de Garrido como futbolista resultó corta y no alcanzó la categoría profesional. Lo suyo fue pronto la dirección de banquillo. "Estuve en los Escolapios y salté a la escuela de fútbol Becimar. De ahí al Deportes Arnau de Segunda regional, donde ya empecé a entrenar, para pasar al Don Bosco juvenil y definitivamente al Puig. Allí fue Fernando Roig hijo a buscarme para las escuelas del Villarreal".
Y en las escuelas inició una gran labor. Los equipos base del club son, desde hace años, referente en gestión y resultados. Para Juan Carlos Garrido hay una clave: "El factor diferencial es la estabilidad de un equipo de trabajo durante años. Antonio Cordón, antes ojeador en Madrid, se vino a Villarreal para ayudarnos, junto a Paquito. Formamos un equipo bajo una idea de trabajo. Los mismos cargos, las mismas personas, el mismo criterio".
Nuestro invitado llega al núcleo de la fórmula mágica para tener una buena cantera: "Hemos de saber a qué queremos jugar. ¡Ojo! El estilo no tiene que ver con el sistema. No todos los equipos base han de jugar al 4-4-2. Vale jugar un 4-3-3. Pero siempre, siempre, la idea de juego ha de ser la misma, desde la base a los profesionales. En el Villarreal lo llevamos haciendo así durante años. Acaso se desvió algo cuando Valverde quiso implantar pinceladas diferentes y aquello no cuajó. Entonces fue cuando los Roig me dieron la posibilidad de entrenar. Recuerdo que al irse Pellegrini me dijeron que yo aún no tenía experiencia para el puesto. No me gustó, naturalmente, pero el tiempo les dio la razón también en esto".
Garrido 'vuelve' a lo azulgrana: "Un club debe tener un estilo y el Barça lo tiene. El Real Madrid, ahora mismo no lo tiene. Cruyff lo estableció cuando fue entrenador y sucesivamente todos o casi todos los entrenadores lo han cuidado. Guardiola es la máxima representación de ese modelo de fútbol. Para orgullo mío y de nuestro club, he oído decir que el Villarreal es el equipo que más se parece al Barça en la Liga". El técnico se viene arriba: "El Villarreal tiene por delante el gran reto de dar el paso de acabar con el dominio que durante años está en manos de Barça y Real Madrid".
Ganar un título.
Planes de futuro ambiciosos para el Villarreal que Garrido tiene muy claros: "Tenemos que ganar un título. Ese objetivo lo llevamos marcado y las bases están establecidas. Hemos de reforzar la exigencia y la mentalidad. Yo pienso que a un partido podemos ganar a cualquiera, incluidos Barça y Madrid. Ante ellos hicimos dos grandes partidos en la Liga y ahora nos tienen que visitar. Estoy convencido de que podemos ganarles presionando arriba, sabiendo tener el balón... Evidentemente, ellos disponen de los dos mejores jugadores del mundo, Messi y Cristiano, pero..."
Messi y Cristiano, punto y aparte. "Son futbolistas de otro planeta. Para mí, Messi es el mejor del mundo en este momento. Aunque el Balón de Oro se lo habría dado a Iniesta. Hizo una temporada estupenda y el gol del Mundial es diferencial". El técnico 'amarillo' enseguida mira para casa, recordando las joyas que distinguen a su Villarreal: "Nosotros tenemos a Rossi. Es importantísimo para el equipo. No ha querido irse al Tottenham y es una gran noticia. Allí qué podía ganar ¿más dinero? ¡Eso no lo es todo! Si ha de irse algún día que sea a un Madrid o a un Barça para ganar la Champions. Rossi está extraordinario y su gesto de implicación con el Villarreal demuestra el buen ambiente que reina en el vestuario".
De pronto, 'lo' del buen ambiente nos recuerda por contraposición a Riquelme. "Ya no hay casos Riquelme en el Villarreal. Prescindir de él fue una buena decisión del presidente Roig. No se pueden dar privilegios. Román estuvo a punto de conseguir la dimisión de Pellegrini con su comportamiento. Era caprichoso y pensaba que todo debía girar en torno a su gusto. Se acabó. El buen ambiente se crea cuando la plantilla observa decisiones justas y equitativas por parte del entrenador y del club".
Cerrado el caso, volvemos a Rossi, Forlán, Borja Valero... El Villarreal ficha históricamente bien. Garrido nos cuenta el secreto: "Bueno, bueno, también nos hemos equivocado alguna vez. En cuanto a Rossi y Forlán eran chicos que nosotros ya vimos en juveniles. Rossi pasó por nuestra Ciudad Deportiva de chaval y nos dejó prendados. Cuando destacó en el Parma no nos sorprendió. Igual sucedió con Forlán. Le seguíamos desde Independiente. Cuando fuimos a por Marioni nos hablaron de un chaval rubio que era muy bueno: Forlán. Le seguimos la pista hasta el Manchester y se nos puso a tiro. A Borja Valero lo pedí expresamente. Fue el mejor centrocampista del año pasado en la Liga y encaja perfectamente en nuestra forma de jugar. Yo sé que igual que Borja, otros chicos del equipo tienen ofertas que han rechazado por estar con nosotros".
Roncero sale al cruce y entra en materias polémicas vinculadas, claro, a Mourinho. ¿Qué pasó en el Bernabéu? El míster responde: "Yo sí creo que corrió a celebrar el gol con quien fuese en la grada y eso no me enfadó más. A mis jugadores sí porque estaban calientes por el gol, es natural... Pero a mí me echaron por salirme del área técnica sin ser verdad y a él le dejaron hacer de todo". Garrido salta de línea sin pedírselo: "Yo entiendo a Mourinho cuando reclama más poder. No me parece mal que él quiera sentir que es el jefe, porque él trabaja así. Siempre lo hizo, salvo en el Chelsea, donde chocó con Abramovich y por eso se marchó. Yo creo que la autoridad deportiva ha de ser del entrenador. Por ejemplo, en el Barça manda Guardiola, y nadie lo duda. Zubi apenas aparece. Es el modelo a seguir".
Un dedo por la reja.
Y ahora una anécdota: "Cuando estábamos para saltar al campo, Mou me dijo: 'Buen equipo tienes'. Y metió un dedo por la reja que separa los dos pasillos para que se lo chocara. Je, je, je. Le pregunté después del partido por qué no buscaba un estilo de juego similar al del Barça y me respondió escuetamente: "Intento adaptarme al juego de cada país". No sé si con eso quiso liquidarme rápido. Ja, ja, ja..."
Y también se acuerda ahora Garrido en un impulso propio de Higuaín: "Por cierto, Cazorla tenía lo mismo que Higuaín, se operó y se equivocó. Le siguió molestando siempre. Le dijeron que volviera a operarse y se lo desaconsejó una buena doctora especialista. Solamente se ha recuperado haciendo cada día un trabajo específico en el gimnasio. Esa es la solución. Le va fenomenal".
Tras el consejo, más polémicas pendientes. Emery, por ejemplo. "No pasa nada. Él tiene la costumbre de saltar al banquillo tarde y ya no es tiempo de saludar. El día que ganamos, yo estaba celebrándolo con los chicos y no le vi para darle la mano, aunque se dijera lo contrario. Cuando fui a dársela en el túmel me la rechazó. Bueno, pues a mi tampoco me gustó que no me saludara al principio. Perfecto, cada cual tenemos nuestra costumbre. Pero no tengo nada contra Emery, al revés".
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Y la última: en Canal+ le leyeron los labios en el Bernabéu diciendo a Roig que "Senna no está para este equipo". Garrido puntualiza: "Por favor, aclare que yo no dije nunca eso. Yo decía que venían varios partidos decisivos seguidos y yo tenía que reservar a Senna en aquel encuentro. Ese era el tema. Me hizo mucho daño aquella frase interpretada, que no era cierta. Han de saber que Senna jugó siempre conmigo de titular. Faltaría más".
Estamos en los postres. ¿Hablamos de futuro?: "Mi futuro es el presente. Disfruto de lo que tengo, que es lo que siempre soñé. Quiero ganar la Europa League con el Villarreal. Pasar la eliminatoria con el Nápoles es clave para ganarla. Lo normal es que viniera luego el Leverkusen, que es superable. Con la plantilla al ciento por ciento podemos llegar lejos en esta competición. El club lo exige y la afición merecería darle esta alegría".



