Megía-Iturralde, una conversación y dos índices
Hablaron, rieron y señalaron

La escena, dividida en tres tomas, tiene lugar en el Bernabéu, antes del Real Madrid-Mallorca, cuando Iturralde González (Bilbao, 43 años), árbitro del partido, se dispone a inspeccionar el campo. A su lado, Megía Dávila (Madrid, 44 años), ex colegiado y delegado arbitral del Real Madrid. ¿De qué hablan? Intentaremos descifrarlo.
La primera hipótesis sería que no estuviesen hablando de nada. De nada trascendente, quiero decir. Que charlaran sobre el tiempo o sobre los viejos tiempos, quizá sobre un jugador díscolo y profusamente tarjeteado o tal vez sobre un colega del que no tienen noticias. Una amable conversación, en definitiva.
Quejas. La siguiente opción nos sugiere una tertulia interesada. Al fin y al cabo, Megía trabaja para el Madrid y Mourinho hace semanas que viene expresando sus quejas sobre las actuaciones arbitrales, hasta el punto de mostrar una lista con trece errores que pudo redactar, dicen, el mismísimo Megía (solo o en compañía de otros).
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Siguiendo esta suposición, la clave de su conversación estaría en los dedos índices. Megía habría mostrado el suyo para expresar una crítica ("nos crujen, Eduardo") e Iturralde habría contestado con idéntico apéndice para presentar alegaciones, burlonas a tenor de su sonrisa. Si citó a Mourinho, Villar, Clos Gómez o Guruceta, no se conoce; lo que queda claro es que no se ofendió, ya que en tal caso hubiera alzado el dedo corazón o digitus medius.
Finalizado el partido, nadie puso pegas al arbitraje. Cuentan, eso sí, que cuando Di María fue objeto de penalti en el primer minuto, Megía Dávila levantó el índice. Y hay quien asegura que cuando Sergio Ramos se libró de la segunda amarilla por un agarrón a Webó, Iturralde, disimulando, levantó el suyo. Como si antes hubieran hablado de algo, vaya usted a saber de qué.



