Histórico Cornellà
Luis García lidera un recital ante el ilusorio Zaragoza


Si Cornellà-El Prat se presentaba ayer como el aula de examen para las tendencias de Espanyol y Zaragoza, el reparto de notas no pudo ser más dispar y contundente. Sacaron los pericos una reluciente matrícula de honor, pues asestaron la mayor goleada en la breve pero intensa historia de su estadio -además, no ganaban 4-0 en Liga desde el 23 de abril de 1999, ante el Salamanca- y se marcharon los de Aguirre con un flagrante suspenso. Apenas comparecieron para no perder en los despachos por 3-0, pero eso que se hubieran ahorrado yendo, por ejemplo, de rebajas...
El Espanyol sustentó su rotunda victoria en el liderazgo de Luis García, omnipresente, pero también en el elaborado trabajo colectivo. Sabían los de Pochettino que jugando de este modo -combinando desde atrás, precisando el balón, con solidaridad- los resultados volverían: no era lógico haber marcado en los cinco partidos anteriores solo cuatro goles, por 11 recibidos.
No se había cumplido el primer minuto cuando ya se habían registrado dos centros al área, de Luis y Javi Márquez. El tercero llegó en el 8' y fue definitivo: Dídac colgó un balón medido en línea de tres cuartos, que Osvaldo cabeceó completamente solo con la colaboración en el (no) marcaje de Lanzaro y Jarosik. Más colaborador aún se mostró Diogo, al borde de la media hora, en la jugada que cerró el partido. Le dribló Callejón y el lateral arrastró la pierna, cometiendo un penalti que Luis ejecutó con maestría. Y era sólo el principio de su recital...
El asturiano, sólo cuatro minutos después, envió un pase vertical a Álvaro que definió como si tuviera 30 años y no 19: el gol nace, no se hace. De hecho, Osvaldo (que se retiró lesionado, por segunda jornada consecutiva), Luis y el propio Álvaro son con diferencia los máximos realizadores del Espanyol esta temporada, entre Liga y la ya extinta Copa.
Mientras el Espanyol llevaba tres goles en cuatro remates a puerta, el Zaragoza aún no había pisado el área de Kameni. Lejos de suponer un golpe de desfibrilador que le reanimara, cada gol del Espanyol era para los blanquillos como una suerte de eutanasia pasiva.
Sergio se estrenó. Sin reacción blanquilla, más allá de una falta de Paredes que Kameni sacó en línea de gol, el Espanyol siguió dándose un baño de autoestima. Y quien más se empapó de ello fue el que más lo necesitaba, el ex zaragocista Sergio García, que marcó su primer gol como perico tras otra asistencia de Luis.
El Espanyol se reafirma en Europa a lo grande y el Zaragoza, en la zona de descenso y apelando a La Romareda.
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El '17' puede ser baja dos meses
Como en Mestalla, Osvaldo no completó ayer la primera parte. Tras marcar el 1-0 se retiró en camilla e incluso fue a la Clínica Creu Blanca. Podría sufrir una rotura en la inserción del abductor de la pierna izquierda. Podría estar dos meses de baja.



