Murciélagos o corderos en el derbi de Valencia
El Levante mide la depresión post Copa de los de Emery.

En los contratos de los jugadores del Levante va incluida la obligatoriedad de ganarle al Valencia. Si no es así es que se sobreentiende. Para el levantinismo, la visita de su vecino es una cuestión de orgullo, de rebeldía, de honrar la camiseta centenaria, de alzar la voz, de cobrarse tantas afrentas que el objetivo de salvar la categoría se aparca por una noche en pos de una meta mayor, la de derrotar al rico (es un decir) rival de la ciudad. Lo bueno para el Valencia es que ya sabe lo que les espera, un rival enfurecido con el cuchillo entre los dientes. Por eso, los che deben llegar listos para batallar un partido canalla, en el que nada les va a salir gratis, en el que si no salen a morir, acabarán muertos. Y no se lo pueden permitir. Tras lo de El Madrigal, sólo les vale ganar.
En lo deportivo, Unai recupera su dupla ofensiva (Aduriz-Soldado) para contrarrestar la efectividad de Caicedo. Los che volverán a apostar por elaborar poco y confiarlo todo a su pegada, mientras que los granotas exprimirán sus pocos recursos para demostrar que el murciélago de su escudo muerde más que el del Valencia.
Noticias relacionadas
El detalle. Llorente se reunió con Unai
El presidente del Valencia se acercó a primera hora a la Ciudad Deportiva para reunirse con Emery, junto con el responsable deportivo, Braulio Vázquez, durante 45 minutos y buscar soluciones a la mala imagen ofrecida en Copa.



