Para el Barça no hay rebajas

Liga BBVA | Deportivo 0 - Barcelona 4

Para el Barça no hay rebajas

Para el Barça no hay rebajas

Efectividad total, los cuatro primeros remates fueron gol. Villa, Messi, Iniesta y Pedro, los autores. Si el Madrid no gana, hoy será campeón de invierno.

Para el Barça no hay rebajas. Los jugadores del Barça se toman cada partido como un reto a superar esté quien esté sobre el terreno de juego y que afrontan con una seriedad que atemoriza al rival. Ayer, en Riazor, ante un equipo en racha y sobre un terreno de juego muy pesado, Guardiola decidió empezar con las rotaciones en previsión de un enero temible y dejó en el banquillo a Alves, Xavi y Busquets. El resultado no fue brillante, pero el equipo no perdió un ápice de eficacia. En un trabajo impecable en su ejecución, el Barça ganó por 0-4, logrando tres puntos que le valen para presumir que ha ganado todos los desplazamientos de la primera vuelta. Y será campeón de invierno si el Madrid no gana hoy al Villareal.

Quizás a causa del esfuerzo del miércoles en Bilbao, o por tener en cuenta el terreno de juego o pensando quizás en lo que se avecina, Pep optó salir a jugar con tres jugadores poco habituales como son Adriano, Mascherano y Keita. Y si bien es cierto que el equipo se resintió en la velocidad del balón, porque se echaban de menos las irrupciones de Alves, los meteóricos cambios de orientación de Busquets y la rapidez de concepción de Xavi, el Barça se hizo con el control desde el principio.

El Depor apenas inquietaba la portería de Valdés fiando todo su planteamiento a un amontonamiento de jugadores en su campo que cuando recuperaban la pelota, no sin esfuerzo, se dedicaban a lanzarla a tierras ignotas. Donde se suponía que habitaban dos náufragos llamados Adrián y Domínguez, que apenar rascaron bola.

Efectividad.

Con la mitad del terreno de juego que defendía el Barcelona como atrezzo para jugar el partido, todo se desarrollaba en la parcela del Deportivo. Pero al Barça le costaba llegar a los dominios de Aranzubia. Poca precisión, demasiados toques para controlar el balón y una falta de chispa en los metros finales que provocó que Aranzubía se pasara 20 minutos como mero espectador del partido. Calma antes de la tormenta.

Ayer el Barça tenía la puntería afinada y el primer disparo del partido de los barcelonistas se convirtió en gol. Con el segundo, pasó lo mismo. Y luego con el tercero y con el cuarto.

A los 25 minutos, Messi recibió un balón recuperado por Mascherano, imperial en esta tarea, quien reinventándose como asistente (lleva 14 pases de gol) le colocó el balón a Villa, quien tras un fenomenal desmarque batió a Aranzubia calcando el gol de Belletti en la final de París ante el Arsenal.

Transcurrió el partido tras este gol sin sobresaltos. Con el Depor atrincherado atrás y con el Barça siendo amo y señor de la pelota, pero sin crear peligro, excepción hecha de un gol anulado a Abidal por fuera de juego. El lateral, se está destapando como un killer.

En la segunda parte, el Barça mató el partido a la primera ocasión. Un lanzamiento de falta lejano que Messi ejecutó como si fuera un penalti. Aranzubia fue claro al expresar su frustración. Era el dos de dos. El tres de tres llegaría cuando Iniesta disparó desde lejos y el póker de aciertos lo remachó Pedro en un contragolpe que deja claro que el Barça no entiende de rebajas.