El Atlético fichará si sigue vivo en la Copa
Pero Quique necesita un refuerzo pasen o no


El signo de la eliminatoria entre el Atlético y el Espanyol dictará sentencia en cuanto a la posibilidad de que el club colchonero firme a un sustituto para Simao en enero. Y eso que Quique dejó el lunes bien claro, tanto a través de sus palabras como en su planteamiento del partido, que espera un futbolista que venga a mitigar la carencia en las bandas del equipo.
El técnico ya era consciente de ella antes de la marcha de Simao, así que ahora con más razón está preocupado y espera una solución. Sin embargo, no está tan decidido que vaya a ser así. Los gestores aguardan a contemplar el resultado de la vuelta ante el Espanyol para hacer un esfuerzo y, en ningún caso, éste será para traer un jugador que no ofrezca garantías para sustituir al portugués.
Enquistada la negociación con Osasuna por Juanfran, pese a que la sintonía con el jugador es total, abandonada a junio la opción de Rakitic, el club maneja alternativas cercanas de futbolistas polivalentes. Los nombres del argentino Piatti, Cristian Rodríguez e incluso, nuevamente, Manu del Moral están sobre la mesa. Lo que está claro es que sí, el cuarto puesto está a sólo cuatro puntos, pero el tercero, el Villarreal, está ya a nueve y una lesión de uno de los jugadores importantes del esquema ofensivo de Quique dejaría muy mermado al equipo.
Noticias relacionadas
El ataque está muy mermado
El cuerpo técnico rojiblanco contempla con preocupación la situación del ataque y las bandas. Poco a poco, desde que se marcharan primero Salvio y después Jurado, las alternativas en ataque han ido disminuyendo. La marcha de Simao no ha hecho más que multiplicar el problema. Quique aprovechó el partido ante el Racing para mandar un recado a sus superiores ("hicimos lo que pudimos", "no es lo mismo unos jugadores que otros") incluso con su alineación incluyendo de inicio a Raúl García en la banda derecha, para exhibir que necesita un recambio para ese sector. El técnico sabe que se juega el puesto porque la Champions es una necesidad, que de no alcanzar podría perjudicar mucho su situación y los dirigentes amenazan con no ayudarle.



