El Mallorca corta la racha ante un Hércules sin alma

Liga BBVA | Mallorca 3 - Hércules 0

El Mallorca corta la racha ante un Hércules sin alma

El Mallorca corta la racha ante un Hércules sin alma

miquel borrás

Nsue, Víctor y Pereira golearon a un enemigo muy flojo.

Como si estuvieran poseídos por el aura negativo que está desprendiendo Drenthe durante toda la semana, los futbolistas del Hércules saltaron al terreno de juego de Son Moix sin alma, sin espíritu, sin sentir la camiseta a la que representan. El inicio fue dubitativo, pero entre Calatayud, que hizo un paradón a Webó, y Ramírez Domínguez, que le anuló un gol legal a Pereira, se empeñaron en que el partido no se acabara al poco de empezar. El Mallorca sabía que tarde o temprano acabarían pasando por encima de un equipo que más bien parecía un grupo de turistas británicos jugando una pachanga después de tostarse en la playa de Magaluf.

Al filo del descanso, el Hércules dimitió y decidió clavarse en el pecho esa espada de Damócles que está siendo esta temporada el balón parado. No fue el día ayer de Calatayud, que cumplía 100 partidos con el Hércules, ni tampoco de los dos centrales blanquiazules, que volvían después de un partido de sanción. Y de eso se aprovechó un Mallorca que llevaba cuatro partidos perdidos seguidos, entre Liga y Copa. El Hércules fue el bálsamo perfecto para un equipo al que ni siquiera le entraron las típicas dudas que conllevan la acumulación de una mala racha como esa.

En sólo tres minutos, el Mallorca desequilibró el duelo. Tras un córner, Paz despejó al centro, Pereira empalmó desde la frontal sin que nadie le saliera al paso, Calatayud falló al intentar blocar y Nsue remachó a la red del malagueño. El Hércules estaba groggy y el Mallorca trenzó otra jugada de estrategia. Webó y Víctor se fabricaron una pared de cabeza cerca del área pequeña. El ariete completó la obra de arte y puso el 2-0.

Hacía tiempo que el equipo de Laudrup no tenía un partido tan fácil. El Hércules le regaló los dos primeros goles y nada más empezar la segunda mitad le obsequió un pasillo a Pereira que un velocista como él se vio obligado a no desaprovechar. Olía a debacle pero el Mallorca levantó el pie y las entradas de Cristian y Portillo mejoraron la imagen pero no tanto como para recortar distancias.