Lyon-Madrid, Arsenal-Barça y Valencia-Schalke

Liga de Campeones | Sorteo

Lyon-Madrid, Arsenal-Barça y Valencia-Schalke

Lyon-Madrid, Arsenal-Barça y Valencia-Schalke

Sorteo de octavos de Champions morboso y con cuentas pendientes.

Pocos sorteos de los octavos de la Champions hubieran deparado enfrentamientos tan morbosos y llenos de historia como los que ayer salieron resultantes en una ceremonia en Nyon a la que no pudieron acudir los representantes de Barcelona, Villarreal y Sevilla, todos ellos afectados por el cierre del aeropuerto de Ginebra a causa de una fuerte nevada. El Madrid se verá las caras con el Lyon, su verdugo del pasado año. El Barça se medirá al Arsenal, con el que, esta vez sí, Cesc por fin pisará el Camp Nou. Y el Valencia lo hará con el Schalke de Raúl. Más cuentas pendientes, imposible. Más reencuentros de viejos amigos, difícil. La Champions, al fin, en estado puro.

La sensación tras conocer los cruces es que el pleno español es factible. El Barça será el que, a priori, lo tenga más difícil, aunque el juego abierto del Arsenal favorece a sus intereses, como ya ocurriera en los cuartos de final de la pasada campaña. El choque de ida se jugará el 16 de febrero y el de vuelta, en el Camp Nou, el 9 de marzo. También es claro favorito el Madrid. Los blancos tendrán la oportunidad de tomarse una merecida revancha ante el Lyon, que hace un año les apeó de la competición a estas mismas alturas y que volverá a ser el equipo rocoso al que el Madrid nunca ha ganado. El 22 de febrero se disputará la ida y el 16 de marzo la vuelta en el Santiago Bernabéu.

Opciones che.

Incluso el Valencia, único de los tres españoles que pasó la fase de grupos como segundo clasificado, tendrá importantes opciones de superar su duelo ante el Schalke. El gran inconveniente para los de Emery es que afrontarán la vuelta en tierras germanas, aunque el cuadro che ya sabe lo que es ganar allí. La ida será el 15 de febrero y la vuelta el 9 de marzo.

Los octavos se completaron con otros cinco choques entre los que destaca el Inter-Bayern, reedición de la última final. Será la prueba más fehaciente de que la Champions, a estas alturas, se pone seria.