El sueño de Pochettino es la obsesión de Pep
El azulgrana lleva semanas pensando únicamente en el derbi


De aquí a unas décadas, cuando los libros de historia de la Liga hablen del gran Barça de Pep Guardiola, ganador de seis títulos en una misma temporada, autor de la mejor puntuación de siempre y de elaborar un fútbol brillante, tendrán que apostillar que su rival más temido, el equipo que le puso contra las cuerdas en más ocasiones, quien lo empequeñeció, vaya, fue el Espanyol de Mauricio Pochettino. En los seis enfrentamientos hasta el momento entre ambos conjuntos (contando Liga, Copa del Rey y Copa Catalunya), la balanza está equilibrada: dos triunfos culés, dos empates y dos victorias pericas, aquel Delapeñazo en la primera campaña de ambos técnicos y la final de la Copa Catalunya, el pasado día 1 de diciembre.
Desde el pasado derbi en Cornellà-El Prat (0-0, 17 de abril de 2010), Pep Guardiola tiene en la mente ganar en el nuevo estadio perico. Es una de sus obsesiones, como también lo era ganar el Clásico ante el Real Madrid y demostrarle a Jose Mourinho que su propuesta futbolística es la mejor. Por eso ya hace dos semanas que en las conferencias de prensa el técnico introduce el nombre del Espanyol sin venir a cuento. "De aquí a dos sábados iremos a un campo donde nos van apretar mucho y hay que estar preparados", soltó después de ganar por 2-0 al Rubin Kazán, el pasado martes. El domingo, después del partido ante la Real y cuando se abrió la veda del derbi, fue mucho más explícito: "El equipo está fresco, pero tengo un respeto inmenso al rival de la ciudad. Es una pasada la trayectoria de Pochettino. Juega muy bien al fútbol, es muy dinámico. En casa son imbatibles. Es la salida más complicada que tenemos en la Liga".
Prueba de la importancia que le da al último choque liguero de 2010 es que ante los txuri-urdin reservó a dos jugadores titulares e imprescindibles en su esquema: Gerard Piqué y Sergio Busquets.
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Guardiola, quien va a preparar a conciencia el duelo, podría introducir alguna variedad táctica, como la defensa de tres jugadores que ya utiliza habitualmente cuando tiene el balón. En este caso, el Barça se convierte en muy peligroso por su banda derecha, la de Alves, Pedro y Messi, que se deja caer a ese costado de vez en cuando, curiosamente el flanco más débil de los pericos.
El Espanyol es como la horma del zapato azulgrana. Pochettino es experto en desactivar el juego de posesión del Barça gracias a la asfixiante presión y a su orden defensivo. Además, los blanquiazules son capaces de atacar en sólo tres pases, debido a sus aprehendidos automatismos de ataque. Veremos si la obsesión de Guardiola puede con el sueño de Pochettino.



