No traten de hacerlo en casa

Liga BBVA | Barcelona 5 - Real Sociedad 0

No traten de hacerlo en casa

No traten de hacerlo en casa

Exhibición de juego del Barça. Messi (2), Villa y Bojan liquidan a la Real. Los vascos, atropellados en el Camp Nou. Los culés, camino de romper récords

Parece fácil, pero no lo es. Ni mucho menos. Los del Barça lo hacen muy sencillo. Uno, dos tres...así hasta 18 ó veinte toques. Rápido, entrando en el área con paredes inverosímiles. No acostumbran a chutar desde fuera del área, a veces se lían demasiado, pero hacen un fútbol espectacular. El problema está, como pasa con los especialistas de las escenas de acción o los magos que atraviesan señoritas con espadas, cuando los simples mortales intentan hacer lo mismo en sus casas. No lo intenten, esto del Barça está hecho por profesionales.

Unos profesionales que ayer liquidaron a la Real Sociedad por 5-0 en un encuentro que tuvo momentos memorables. Propios del circo. Más difícil todavía. Como los récords que va acumulando este equipo, que rompe registros de la mano de un Leo Messi más voraz que nunca.

Duró la Real Sociedad sobre el campo lo que tardó el Barcelona en acogotarla contra la pared de su área. En cuanto la pelota empezó volar de pie a pie de los jugadores de Pep, los de Martín Lasarte fueron aculándose mientras que el Barça inventaba paredes a toda velocidad en el balcón del área guipuzcuana.

Fruto de una de estas combinaciones, Messi se la dio a Pedro, quien a su vez dio una asistencia perfecta a Villa, que abrió la lata justo antes de que se cumplieran los 9 minutos de juego. Todo el planteamiento de los vascos, que habían acumulado 10 jugadores detrás de la pelota buscando contragolpes rápidos, se esfumó.

El Barça puso entonces en marcha esa máquina que tiene la potencia de un John Deere, pero que vuela como un Ferrari y para la Real ya fue todo un sufrir. Le salvó en la primera parte a los vascos que los de Guardiola se adornaron demasiado a la hora de chutar. Sirva esto para poner un pero a un partido casi perfecto.

En los primeros 45 minutos el Barça marcó dos goles de cinco disparos a puerta, pero llegó al área con la pelota controlada en 19 ocasiones. Es decir, 14 controles dentro del área se perdieron por exceso de barroquismo de los barcelonistas.

Pero sin este gusto por lo churrigueresco, los blaugrana no nos regalarían golazos como el segundo. Una jugada en la que tocaron la pelota hasta siete jugadores barcelonistas y que acabó con otra asistencia de Pedro que Iniesta envió a la red.

Messi.

El festival había sido completo en la primera parte, pero faltaba algo. Faltaban los goles de Messi. No es que el argentino hubiera estado ausente de la exhibición, pero se había dedicado más a organizar el equipo que a golear.

Pero esa melancolía que generaba la falta de gol de Messi duró un suspiro. Concretamente 80 segundos, que fue lo que tardaron Alves y Messi en hacerse un tuya-mía que culminó el argentino marcando el tercero y dejando claro que el partido estaba más que finalizado. Quedaba a expensas de lo que quisiera hacer el Barcelona con ellos y con su tiempo.

Y cuando en frente tienes a Messi, no hay respiro posible. El cuarto del Barça fue otra obra de arte antes de que Bojan redondeara la manita en el descuento.