Nico Bertolo

"Ya somos hombres: tenemos que ponerle el pechito a las balas"

Uno de los futbolistas más enchufados de las últimas jornadas dialoga con AS sobre la final de Almería y la complicada situación del equipo. El argentino es optimista, no ve al Zaragoza bajando a Segunda y confía en el técnico y en el grupo de jugadores que hay para sacar la situación adelante.

Nico Bertolo
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Mourinho dijo que el 5-0 es fácil de digerir para el Madrid. ¿Y el 0-3 del Villarreal para el Zaragoza?

Sí, ya está asimilado. Se tenía que digerir y lo hemos hecho, no podemos estar pensando por qué pasa esto... En esta situación debemos ser fuertes y poner el pecho a las balas. Ya está digerido. Nos pasó algo similar contra el Málaga y estuvimos pagando esa derrota hasta hace poco, ahora no tiene que volver a repetirse.

Los cinco goles del Málaga fueron fogonazos, pero el Villarreal fue enormemente superior en todo. ¿Se había sentido tan impotente alguna vez?

Ésa es la palabra, había impotencia. Después de la expulsión y el 0-3, no hubo partido. Nos encontramos con un 0-2 de repente: un tiro de fuera que la mete en un ángulo y otro tiro que quiere centrar y cae también al ángulo... En el momento en el que estamos te pasa esto y sientes que todo va en contra. Es difícil, pero hay que ser fuertes. Los que van a sacar esto adelante somos nosotros.

Aguirre y los jugadores coinciden en que el Zaragoza entró bien al partido. ¿Es una convicción sincera o es una excusa?

No, no es excusa. También nos puede pasar a nosotros que tiremos un centro y la emboquemos. Pero no hay que poner excusas, el Villarreal fue superior. Debemos seguir trabajando, pero esos dos goles en el momento en el que estamos pegan más fuerte. Fueron dos goles de otro partido, porque el juego estaba parejo hasta entonces aunque reconozcamos que el Villarreal juega muy bien desde hace tiempo.

Y faltó el gol de Bertolo, ya nos habíamos acostumbrado.

Venía con una racha linda, pero después de perder así en lo que menos piensas es en por qué no marqué. Tampoco tengo esa responsabilidad principal, no soy un goleador.

Personalmente, ¿ha recuperado la confianza tras esa fase de suplencia?

Sí. Cuando llega el nuevo mister y te mete en el once titular te da mucha confianza. Los jugadores tenemos muchos altibajos y en una situación difícil del equipo afecta más. Si no haces un buen partido pero el equipo está en mitad de tabla, no hay tanta crítica. Pero son las reglas, estamos acostumbrados. Así que trato de mantener una regularidad que ayude al Zaragoza. Yo confío a muerte en este equipo, no me veo en mayo bajando a Segunda División, de ninguna manera. Aunque muchos ya nos den por muertos, vamos a pelear y sé que tenemos equipo para salir de esta situación.

¿Durante esa fase temió repetir una temporada como la pasada en Palermo?

No, no. Es diferente. Yo llegué a Italia con la mayor predisposición, pero sabía que el primer año iba a ser difícil, sobre todo con lo táctico que es el fútbol italiano y más para mí con lo que me cuesta... Se había armado un equipo que estaba bien, por eso estaba tranquilo y cuando me tocaba salir lo hacía bien. Fue diferente porque el equipo era regular, hizo muy buena campaña y terminó entrando en Europa. Aquí es diferente. Aurelio necesitaba hacer cambios para mejorar el equipo y decidió quitarme a mí, respetaba su decisión pero no lo compartía, todos queremos jugar siempre y más yo por cómo soy. Pero nunca pensé que fuera a jugar tan poco como el año pasado. En realidad tampoco fue tan malo, no estuve en Italia de paseo, entraba casi siempre a jugar, me terminé acostumbrando y lo hice bastante bien. Si decidí venir acá, fue para tener continuidad y agarrar confianza en mí mismo, y ayudar al equipo.

¿Por qué dice que le cuesta tácticamente?

Sí, las críticas siempre son las mismas y me sirven para mejorar, son constructivas.

¿Pero a qué se refiere concretamente?

En fase defensiva me cuesta, es verdad. Soy un jugador que me gusta arrancar de tres cuartos hacia adelante, a veces me cuesta volver o ubicarme tácticamente para que no le ganen la espalda a un compañero. Estoy tratando de mejorarlo, aunque como el equipo está mal no se pueden rescatar las cosas buenas.

Al equipo no se le critica su falta de esfuerzo sino de talento. ¿No les pasa factura correr tanto hacia atrás cuando deben atacar?

Seguro. Cuando haces tanto recorrido, es difícil llegar de un área a la otra y pensar la mejor elección. Te faltan piernas y te sale un centro mal... Se busca mejorar con trabajo y ahora el nuevo entrenador está buscando una identidad de juego que nos falta.

Para eso hay que tener la pelota, claro.

Seguro, si tienes la pelota corres mucho menos. Nos está costando y estamos tratando de mejorarlo. El otro día, aunque el resultado fuera el que fue, los primeros 20 minutos intentamos tener la pelota, que en Getafe nos había costado más. Pero no precisamos arriba y nos hicieron esos dos goles...

Entonces, ¿no es un problema de jugadores?

Creo que jugadores hay y que la plantilla tiene calidad, aunque digan lo contrario. Me da bronca, no lo siento así. Ha llegado un entrenador muy bueno para esta situación porque nos da mucha confianza y con el trabajo que está haciendo de mantener la pelota y crear una identidad de juego saldremos de esto.

Hablando de bronca, ¿qué le queda de aquella celebración?

Ya pasó, son momentos de calentura en los que las revoluciones van a mil. Me arrepiento de haberlo hecho porque son las reglas del juego y entiendo a la afición. Siempre intentamos dar el máximo, aunque muchas veces no salga. Lo dejo en el pasado, espero que no se vuelva a repetir.

¿Y esperamos muchos más goles de Bertolo?

Ojalá, pero antes que mis goles espero que el equipo gane y vaya hacia arriba.

Su tope es ocho, ¿no?

Sí, en Banfield, en una temporada completa. No está mal para un volante.

Está en camino...

Esperemos, pero no estoy pensando en llegar a ocho, a diez o a cinco, sólo pienso en que el equipo salga, de verdad. Lo digo de corazón. Los goles no me interesan, prefiero hacer una buena jugada y asistir que marcar.

Prefiere una gambeta, eh.

Sí, me gusta. Es verdad que a veces la tengo mucho, también lo tomo como una crítica constructiva.

Pero si no lo hace Bertolo, nadie encara.

Son mis características, no voy a cambiar mi forma de jugar porque las cosas no salgan. Sí debo cambiar otras cosas para mejorar, pero de tres cuartos hacia arriba tengo uno contra uno y debo intentarlo. He levantado un poco el nivel aunque no hayamos ganado los últimos partidos y nadie se salva solo de esto, pero estoy con confianza en mí y en mis compañeros.

¿Qué les ha traído Aguirre?

Sólo con las palabras te transmite confianza y te hace sentir importante. Quiere marcar una idea de juego.

En Getafe no tuvo tiempo y la semana del Villarreal, que además es muy superior, fue muy corta. ¿Ésta es la semana en la que el equipo debe ya asumir el sello de Aguirre?

Sí. No hay más tiempo. Es verdad que falta muchísimo, pero ya debemos mostrar lo que el entrenador nos transmite y conseguir la victoria. Eso nos dará aire y nos hará jugar más sueltos, sin tan presión.

Todo el mundo destaca de Aguirre su carácter. ¿Qué les ha pedido tácticamente?

Cada entrenador deja lo suyo y yo trato de agarrar lo mejor. Aguirre nos pide basculaciones colectivas y que estemos todos juntitos para defender. Y a la hora de atacar que los de banda nos cerremos para acompañar al 9 y dejar espacios para que suban los laterales. Y tratar de tener siempre la pelota para no correr tanto.

Se abusa del calificativo, pero el partido de Almería sí es una final, ¿no?

Para nosotros son todas finales, pero la clasificación dice que es último contra penúltimo. Así que va a ser un partido durísimo, importantísimo. Tenemos la oportunidad de que si ganamos salimos. Tenemos muchas ganas de jugar el partido, pero a la vez hay que hacerlo con calma.

Allí también hay varios argentinos. ¿Son amigos?

Amigos no, pero los conozco de habernos enfrentado muchas veces en Argentina. Les deseo mucha suerte a partir del lunes, allí también están en una situación complicada. No deseo algo así a ningún compañero, esto es horrible.

Cuando dicen que están convencidos de que saldrán de abajo, ¿en qué se basan? ¿Es fe o es lo que deben decir?

Yo creo en Dios, pero no le voy a pedir a Dios que nos saque de ésta porque no depende de él. Pero creo en Dios, creo en mis compañeros, creo en el cuerpo técnico, creo en nuestro trabajo... Es verdad, cuando lo digo muchas personas se me ríen: "Ahora vamos a ganar todos los partidos y podemos ganar la Liga".

No sé si Barça y Madrid perderán tantos partidos...

Ya, son las ironías que me dice la gente, se ríen. Pero para mí mis compañeros son los mejores y estoy segurísimo de que vamos a salir de esto.

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¿Hay que fichar?

Eso le corresponde al mister si quiere, al presidente y a los directores deportivos. Yo no puedo decir si quiero dos cincos, un nueve o nada. Si se ficha, el que venga será bienvenido para que ayude. Si no, seguiremos peleando los que estamos acá. Estamos para eso, somos hombrecitos y tenemos que poner el pecho a las balas.

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