Vega-Arango opta por mantener la calma
El presidente es reacio a despedir a los técnicos

Manuel Vega-Arango opta por mantener la calma. El presidente rojiblanco no tiene previsto prescindir de Manuel Preciado como entrenador del Sporting, ni siquiera de someter la continuidad del técnico cántabro a sus compañeros de Consejo. De todas formas, el dirigente rojiblanco no oculta la preocupación, tanto por la marcha del equipo como por algunos detalles del trabajo del cuadro técnico.
Aunque no se marcan plazos en la trayectoria del equipo y en la situación del entrenador, los dirigentes están a la espera de lo que pueda pasar en los encuentros ante el Espanyol y el Levante, otro rival directo, a El Molinón. En función de los resultados de las dos próximas jornadas, se verá si se hace un análisis sobre la situación del equipo y la de Preciado.
Vega-Arango trata de aislarse de la corriente de la afición, dividida respecto a la continuidad del técnico y con un ambiente generalizado de descontento. El presidente medita mantener un contacto con la plantilla antes del viaje a Barcelona, ya que debido al encuentro entre el Almería y el Zaragoza, una nueva derrota pondría a los de Preciado en un puesto descenso, posición que sólo ocuparon en la primera jornada.
Vega-Arango, en su anterior etapa de nueve temporadas como presidente, entre 1977 y 1986, sólo accedió a prescindir de Vicente Miera a ocho jornadas del final, en 1982, cuando el técnico montañés le expuso que no le garantizaba la permanencia del equipo en Primera. El resto de cambios de entrenador se produjeron tras finalizar los contratos y sin llegar a un acuerdo para la renovación.
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Hubo reunión De Dios-Preciado
Emilio de Dios, director deportivo del Sporting, mantuvo una reunión con Manuel Preciado tras regresar de su viaje de fin de semana, si bien el técnico rojiblanco lo calificó de normal y habitual, como suele hacer todas las semanas cuando regresa a Gijón y después de analizar el vídeo del partido del primer equipo gijonés. En cualquier caso, tanto el director deportivo como el entrenador están preocupados, ya que la puntuación sumada por el equipo es inferior a la esperada y el rendimiento de determinados jugadores está por debajo del habitual.




