El perfil | Iturralde González

Iturralde, árbitro de dinastía

Su abuelo también pitó el Clásico.

Iturralde, árbitro de dinastía
Nika Cuenca
Redacción de AS
Actualizado a

Eduardo Iturralde González está en su salsa. Siempre le ha ido la marcha y qué mayor disfrute para un colegiado de su talante que un Barça-Madrid con millones de ojos analizándole. Le quedan dos años en el arbitraje profesional y, por lo tanto, contadas noches para ser protagonista. Está muy concienciado, pese a la presión, para salvar con nota este toro.

Hablamos de un árbitro de dinastía. Su abuelo, Eduardo Iturralde Gorostiaga, ya pitó tres Clásicos entre los 84 partidos de Primera que dirigió entre 1932 y 1947. Su padre, Antón, no llegó a la elite, entre otras cosas por la merma que le supuso la amputación de una mano. Se dedicó a dirigir encuentros de categorías inferiores y a echar un capote en el fútbol sala mientras su pequeño Eduardo tomaba nota.

Noticias relacionadas

La saga de colegiados en casa se interrumpirá salvo sorpresa, ya que tiene dos hijas, a las que entrega todas las horas libres que le permite su doble tarea, la de árbitro y la de protésico dental. Vive desde hace años en Arrankudiaga, una localidad de apenas mil habitantes que está a un cuarto de hora de Bilbao, donde no pasa inadvertido ni por su carisma ni por su atrevida forma de vestir.

Ha seguido en estos días su rutina: tranquilidad, leer lo justo y dormir mucho. Pitó hace siete días a juveniles para mantener la forma. Hoy tratará de hacer valer su diálogo con los futbolistas y su autoridad, bien entendida o no. Se lleva de cuarto árbitro a su paisano Asier Isturiz, quien librará otro partido con Mou y Pep.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados