Plaza mayor

<b>Cuidado que pincha</b> Como les imagino intentando descifrar el mensaje que lleva escrito esta joven en el dorso, salgo en su ayuda. Pone "Fundación de Ayuda al Hombre Lija" y es una campaña de Gillette que recorre los campos del país para que nos rasuremos el rostro. La idea es no pinchar los mofletes ajenos. Si nos lo pide ella...
Actualizado a

Sólo faltan siete días

Para el clásico, digo. Y serán largos para Sergio Ramos, que osó birlarle un penalti a Cristiano, aprovechando que Mourinho estaba castigado en la grada y no se le oían los gritos hipohuracanados. Eso es valentía y no lo de José Tomás. Si Sergio sale con vida de este lance le recomendamos nuevos desafíos toreros: robarle una falta a Cristiano, ya puestos, o subir la banda y volver silbando. Ahí están las orejas y, quizá, los rabos.

Amigo Pep

Con amigos como Guardiola, no hacen falta mourinhos. Pep visitó al fiel Lillo y le metió ocho goles como ocho soles (uno menos y hubiéramos tenido gracioso titular: Acá-siete). La consecuencia fue el fulminante despido del tolosarra. Pero Guardiola hizo más. Mantuvo a Messi durante todo el partido y se despidió de su colega con un beso. Esto sí es provocar y no lo de Mou. Se espera la inmediata intervención de Antiviolencia.

Más bipolares

Otro ejemplo de bipolaridad: el Atlético de Madrid. Todo (lo bueno) pasa por Agüero y Forlán. Ellos marcan la diferencia entre lo normal y lo extraordinario, entre el equipo que lucha por Europa y el que aspira a la Champions. Con ese objetivo sueña el Atleti después de ganar y lucir pareja en Anoeta: Kun y Pum.

Raúl, presente

No sólo marcó tres goles al Werder Bremen; también consiguió el tanto que Nani le frustró a Cristiano: recorte (sui generis) y cuchara (patentada). Sus seis goles en la Bundesliga son los mismos que ha marcado Villa en nuestro campeonato y cinco más de los logrados por Benzema, dicho sea sin ánimo de molestar. Las comparaciones son odiosas. Pero inevitables.

Que nadie tema

Cuando los astronautas del Apolo XI pasearon su gloria por la Quinta Avenida nadie les pidió alunizar en Central Park o simular movimientos de ingravidez. Hubieran hecho el ridículo. Eso mismo le pasa a la Selección española de fútbol, a la que se exige una hazaña cuando todavía está en pleno desfile. Pero que nadie tema. En cuanto se retiren las majorettes saldrán los campeones.

Hasta siempre Lucas

Moyá ganó Roland Garros, fue número uno y le robó una frase a Chiquito: "Hasta luego, Lucas". Al pronunciarla se definió como un tenista que había venido a disfrutar, no a torturarse. De él, como de otros genios felices, se contarán los títulos que consiguió y los que pudo haber conseguido. Qué importa ya: fue feliz y es fácil que lo siga siendo.

Póntelo, Pompónselo

El Gobierno vasco quiere que sus clubes en ACB (Tau, Bizkaia y Lagun Aro) incluyan a hombres entre sus animadoras y así se lo ha hecho saber. Desde aquí, felicidades. Ya era hora de que alguien terminara con la intolerable discriminación que sufren los varones en los grupos de cheerleaders. La campaña aún no tiene lema, pero proponemos uno: "Pompóntelo, pompónselo".

Longoria, a tiro

Se ha divorciado Eva Longoria y los hombres (con pompón o sin él) sentimos el impulso irrefrenable de alegrarnos. Como si su ruptura nos diera una remota opción que pasaría por frecuentar su círculo y que ella no frecuentara el nuestro, conocerla, gustarla (esto será lo más arduo) y, en última instancia, seducirla. A quien piense que los hombres somos tontos le diré que no; somos optimistas.

La frase

Noticias relacionadas

Borghi: "Entrenar a Boca es como tener sexo con la ventana abierta"

Lo dijo antes de dimitir. Se entiende que se resfrió.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados