Cruyff: "El Barça firmó el partido perfecto en Almería"
El holandés asegura en su columna en 'El Periódico' que los ocho goles son "una anécdota", para él, "lo sobresaliente fue la capacidad de defender hacia delante a partir del 0-3".
Johan Cruyff elogia en su columna semanal en 'El Periódico' el encuentro que disputó el Barcelona en Almería, donde "firmó el partido perfecto", y más allá de la goleada, que considera "una anécdota", destaca "la capacidad de defender hacia delante a partir del 0-3".
"Sin dos campeones del mundo (Piqué y Busquets), con un chaval atrás como Fontàs y con Mascherano completando el once ideal para muchos (salvando, o no, a Maxwell por el lesionado Abidal), el Barça firmó en Almería el partido perfecto. ¿Por los ocho goles? No. Esa es la anécdota", escribe el holandés.
"A diferencia de otros encuentros de esta misma temporada, la cifra final de goles vino condicionada por la efectividad. Lo sobresaliente, para mí, fue la capacidad de defender hacia delante a partir del 0-3. (...) Minuto 25 y 0-3. En la cabeza del jugador, una pregunta en ese instante: ¿Qué tengo por delante? Champions el miércoles y Barça-Madrid la semana que viene. Y, en Grecia, mejor que gane para no complicarme la vida. Y ante el Madrid, no digamos. ¿Qué hago? Inconscientemente, todos, este Barça incluso, das dos marchas menos, 10 metros todos más atrás, y a jugar más tranquilos", continúa.
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"¿Lo hizo? Al contrario. Y ese ejercicio de madurez para mí fue soberbio. Al mantener una intensidad similar, incluso con los cambios en el segundo tiempo, el equipo, igual sin proponérselo, consiguió la actuación perfecta: jugar al máximo rendimiento con el aparente, sólo aparente, mínimo esfuerzo. Nadie mete ocho goles por casualidad. Como tampoco fueron ocho llegadas, ocho goles. El que quiera quedarse con que el Almería estuvo blando, apático o entregado, es libre de pensar en ello. Pero ante un rival batido y entregado, lo fácil, lo natural, lo habitual, es meter el freno de mano, bajar la concentración y perder más balones".
"El ahorro de energías fue ejemplar. Jugando alegre, presionando arriba, moviéndote rápido y desplazando rápido el balón, jugaste, dominaste y te divertiste. ¿Peligro de lesiones así? Ninguno. El rival llega tan tarde que matas, incluso, la opción de una entrada. Y si llega será a destiempo. ¿Pueden entrar así mejor los jóvenes? Sin lugar a dudas. A una semana del Barça-Madrid, a tres días de certificar el pase a octavos en la Champions, fue el partido más inteligente de los jugados hasta ahora por los de Guardiola", concluye Cruyff.



