"Percibo una corriente muy positiva hacia mí"
El nuevo entrenador del Real Zaragoza charla con AS sobre las sensaciones que ha vivido en sus primeros días en el club. Dice haber encontrado una plantilla capaz de remontar esta situación y asegura verla en igualdad de condiciones con el resto de sus rivales por evitar el descenso.

¿Cómo están siendo sus primeros días en el Real Zaragoza?
Muy buenos, mientras no empiece el partido del lunes todo va bien. Me ha sorprendido que la gente está ilusionado a pesar de lo mal que va el equipo. La gente me está dando mucho ánimo por la calle y no veo en el ambiente otra cosa que no sea un optimismo moderado.
¿Y cuál es el ambiente que percibe en el equipo?
La situación que me he encontrado es la normal cuando se da un cambio de entrenador los jugadores se sienten también responsables; cuando ven la clasificación tan abajo; cuando ves que haces tu esfuerzo y no salen las cosas... El equipo está tocado. Es normal que les pase esta semana. Hoy -por ayer- ya los he visto un poco más animados. Mañana -por hoy- viajaremos a Getafe y el lunes jugaremos la primera final. Me gustaría que el resultado tuviera relación con el trabajo diario que hicimos estos días y que logremos puntuar para desatascar nuestra situación. En realidad nos falta el canto de un duro para salir de ahí abajo y esta semana hay muchos duelos directos entre equipos.
¿Cómo ve a la plantilla que se ha encontrado?
Los veo buenos profesionales, buenos chavales y con la sensación de preguntarse '¿Qué está pasando? No puede estar pasando esto. Si hacemos todo bien, ¿por qué sucede esto?'. Cada uno puede pensar: Llego temprano, entreno bien y compito con el rival... Aquel accidente que sufrieron ante el Málaga de encajar cinco goles en media hora se da una vez cada cinco ligas. Aún así los chicos hicieron tres goles, y si haces tres goles en casa tienes que llevarte los puntos. Creo que ésto es lo que está pasando. Nos miramos a las caras, tenemos jugadores de calidad y decimos 'vamos a comprometernos'. Y estamos a tiempo de hacerlo.
¿Percibe que hay en la ciudad y en club una corriente muy positiva hacia usted?
Sí, me estoy dando cuenta.
¿Y a qué puede deberse?
Supongo que serán varias cosas. Creo que la gente me concede el beneficio de la duda. Llevo siete temporadas en España pero nunca me había pasado llegar a un sitio y que no paren de darme ánimos allá donde vaya. Y aún no he hecho nada más que entrenar tres veces... Es un cúmulo de todo. También hay que decir que yo vengo con muchas ganas. Llevo cuatro meses sin trabajar tras el Mundial y en ese tiempo he visto mucho fútbol por televisión, pero no es lo mismo. Entonces me llamó Agapito y en un segundo me presenté en Madrid y en dos arreglamos el acuerdo. Muestro ganas porque tengo ganas y espero que todos sumemos porque yo no tengo una varita mágica. No hay entrenador sin jugadores o si el jugador no quiere ir hacia adelante.
Pero los hay que no quieren y otros que no pueden... ¿Cree que hay un déficit de calidad?
Habría que preguntarse: ¿Comparado con quién? Con el Zaragoza de las Copas del Rey o el Zaragoza que jugaba en Europa... Hay que mirar también a los demás equipos y a nivel de plantilla estamos ahí ahí con bastantes. Seguramente haya visto menos al Zaragoza que ustedes y los conozca menos porque ustedes llevan aquí desde el principio, pero yo como simple mortal que llega ahora veo calidad comparado con los demás equipos de la Liga. Sí que es verdad que hay uno que al final queda el primero y otro que queda último, pero ahora estamos diez o doce equipos entre los que la diferencia es mínima. Eso luego se traduce en el campo cuando ves a un equipo comprometido, que se deja los cuernos, o ves a chavales que no lo hacen. Eso ya marca la diferencia entre equipos que no se llevan casi diferencia. Los entrenadores hacemos lo mismo prácticamente: línea de cuatro, 4-1-4-1, 4-4-2, 4-2-3-1... ¿Qué voy a inventar? ¿Voy a jugar con doce?, ¿voy a quitar al portero?, ¿voy a hacer chorradas...? No, pero el compromiso parte del vestuario. Tenemos que fajarnos todos los machos y que me digan 'míster vamos que esto lo sacamos entre todos contigo'. El entrenador es un administrador de esfuerzos y quien tiene que buscar esa tecla que estoy buscando. Míren al Deportivo, dos triunfos y un empate y ya está el décimo. Nuestra situación no es la ideal, pero tampoco es tan crítica como parece.
Una parte que gustó y sorprendió en su discurso de presentación fue la obligación de que el Zaragoza juegue bien al fútbol.
No sé desde hace cuándo me conocen, pero muchas veces me dicen que tengo fama de ser un entrenador defensivo. Los entrenadores no estamos casados con ningún sistema, el sistema te lo dan los jugadores. Si tienes guerreros, tienes que ser guerrero.
Pero sí que hay entrenadores que tratan de imponer su modelo.
Todos, creeme. Pero no comemos vidrio, no somos locos. Mi método es jugar al fútbol. Tener un equipo equilibrado que trate bien la pelota y que llegue con muchas unidades al ataque, pero que sepa que tiene que hacer cuando no la tiene. Al final la esencia de todos es intentar ganar jugando bien al fútbol. No hay más secretos.
Lo importante está en la elección de jugadores y usted ya dejó claras sus intenciones en el primer entrenamiento juntando a todos los 'jugones'. ¿Fue una simple prueba o apostará por ellos?
Quiero jugar al fútbol y yo creo que nos alcanza. Aunque tampoco escondo que si hay que amarrar un partido y pelearlo lo hacemos. ¿Cuál es el éxito de los grandes equipos? Que corren y luchan todos, sí o sí. Cuando logras convencer a una figura o a diez de que tienen que ponerse el mono de faena, ahí tienes al equipo. Es más difícil enseñar a un guerrero a tratar bien la pelota, en lo otro hay que convencer al capaz de que se tiene que romper el culo sin importar como se llame. Los técnicos que logran convencer a los jugadores son los exitosos. El equipo tiene que tener convencimiento porque luego ellos son los que deciden. Al grupo ya le he dicho que estoy en el banquillo y no meto ni evito goles. En tres o cuatro días intentaré decirles varias cosas, pero luego ahí están ellos.
¿Le ha sorprendido algo del Zaragoza?
En cuanto a la estructura deportiva, no pensé que fueran tan enorme. Es impresionante. Tiene una cantera con cantidad y calidad. En México el Zaragoza es uno de los grandes, y estoy diciendo la verdad porque no es un equipo ascensor ni uno que estuvo en Segunda o Tercera muchos años. Por aquí han pasado grandísimos jugadores y también me ha gustado eso, que llego a un equipo grande de España. ¿Está en horas bajas?, ¿en un lustro complicado? De acuerdo, pero es un grande y a mí me brinda una oportunidad para seguir creciendo y aprendiendo.
Usted siempre ha ofrecido la alineación del equipo antes de los partidos menos una vez que argumentó 'no la digo porque no la sé'. ¿El actuar con normalidad es una de sus virtudes?
Sí. ¿Para qué te vas a hacer el misterioso? Si algún día entreno a puerta cerrada es porque tengo que pegar cuatro gritos más o lo hago pensando en el rival. Igual son chorradas, pero intento ser normal. Hablo con la gente cara a cara y cuando el equipo pierda o juegue mal me lo tienen que decir. Todos somos profesionales, pero al final la vida es así. Soy un tío normal, ya está. Nunca he tenido una problema con la prensa o la afición por engaños. Entiendo a la afición porque pagan una entrada y quiere ver fútbol. En ese aspecto conmigo no van a sufrir. Ni con los árbitros, ya pasó mi época de quejarme. Les hablaba en mexicano pero ya me cogieron el truco...
¿Entonces el equipo con el que ha probado es el que tiene definido para el estreno?
Sí, seguro. Solamente con la duda de Ander.
¿Y llegará?
No sé qué decirle... Voy a esperar porque tiene calidad. Sino Kevin tiene calidad, Lafita tiene mucha hambre... Aunque viéndolo bien, tampoco somos muchos, así que para confeccionar un equipo sin Diogo y sin Lanzaro, poco más queda. Vendrá Paredes, que es uno más, pero no somos muchos jugadores...
¿Tiene un diagnóstico de lo que le ha pasado al Zaragoza para llegar a este punto?
Si le digo la verdad, no me gustaría hablar del pasado. Sí que tengo un diagnóstico pero mi óptica es sesgada. Debo agradecer públicamente a José Aurelio Gay que hablara conmigo. Eso habla de un señor que quiere a la entidad y que lucha porque esto se solucione. No es fácil que te echen y te digan que el nuevo quiere hablar contigo. A mí me han echado alguna vez y estás 'jodidillo'. Gay me dio un ejemplo de profesionalismo y de ética y se lo agradezco mucho. Recogí su punto de vista, el del director deportivo, el del secretario técnico, el del presidente, el de un par de consejeros, el que aparece en los medios de comunicación y el de los jugadores. Con toda esta información, saco mis conclusiones. ¿Cuáles son? Pues vamos a dejarlo ahí...
Por poner tres conclusiones: el Zaragoza no ha pecado de falta de actitud, pero tiene poco fútbol y tiene poco gol. ¿Las comparte?
En lo primero estoy completamente de acuerdo. En las otras dos no me meto. Me quedo con la actitud y con la poca relación que ha habido con los resultados. SI ves el partido ante el Sevilla dices: '¿Cómo pudieron perder este partido?' Y algún otro también. ¿Por qué no ganó en La Coruña? ¿O al Hércules? Si sumamos esos puntos serían 12 y no estaría hablando con ustedes. Esa es mi conclusión. Lo bueno es que tenemos una base de profesionales con gran actitud. Espero que dentro de dos o tres meses podamos volver a hablar y me digan que les gusta cómo juega el equipo.
¿La falta de gol es lo más preocupante?
El gol es lo que es. Tenemos a Pérez, Braulio y Sinama como principales referencias mientras esperamos a Uche. Tienen calidad, pero la idea no es que sólo estos tres sean los responsables marcar y si no lo hacen sean los culpables. Quiero que haya buena ocupación en el área y que a balón parado aprovechemos a la gente capaz que tenemos. Es un compendio de todo. Desde hace años he dicho que no me sirve un jugador de 16 goles y que el equipo esté mal clasificado. Prefiero ser octavo con 16 jugadores que hayan hecho un gol. Eso me gustaría porque sino se lesiona el goleador, ¿y qué? Me han contado además que por abajo viene un chaval que es buenísimo: Jorge Ortí. Me lo han dicho varias personas ya. Tiene 17 años, pero en esto no hay edad. Hay calidad. Da igual los años que tengas, si estás para jugar, juegas. Aunque no sé cómo está porque ni lo conozco, aunque lo veré. Conozco a Kevin, José, Ismael y Edu. No creo que todos los años haya que recurrir al mercado de invierno y que esa fórmula funcione siempre. Además estamos en economía de guerra y no va a ser fácil, pero yo estoy con esta plantilla a muerte. Incluso he preguntado por los cedidos. Eso sí, Javier Aguirre no viene a revolucionar nada, pero necesitamos un poco de todos.
La cantera ha sido una seña de identidad en su carrera.
Los saco sin problema. En Osasuna tenía a 14. En el Atlético lo intenté y también salieron varios. Es ley de vida, hay que contar con todos y no tiene que jugar el mayor por decreto. Como tampoco que un equipo esté plagado de canteranos, o que se españolicen o desespañolicen plantillas. El fútbol se ha globalizado mucho. Aquí tenemos 13 nacionalidades distintas, pues ya está y no pasa nada. Pasa en todos lados. El Madrid y el Barcelona han sido campeones con solo tres españoles. Por eso no me fijo en dni o pasaporte. Me fijo en el escudo y los que llevamos este escudo tenemos que tirar hacia adelante. No me importa lo demás. Tenemos 7 puntos y las matemáticas dicen que nos faltan 35 que tenemos que lograr el 27 partidos.
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¿Este es el reto más difícil de su carrera?
Sí le diré que es complicado llegar a un equipo que ya está en la vía del tren.



