El gol no puede esperar
Bolado-Rosenberg: dúo atacante para superar la sequía.

La Liga, ya se sabe, es cosa de dos y parece que por bastante tiempo. Y, en consecuencia o por casualidad, la lucha en la zona de abajo se está recrudeciendo y el tópico de que cada partido es una final se está convirtiendo en una realidad. El Racing llega al Ciutat en una posición más holgada que la del Levante pero, en el tiovivo del campeonato, una victoria o una derrota te dan un respiro o te dejan en el alambre. Quien menos está para fiestas es el conjunto granota, que ha encadenado cuatro derrotas y, aunque asume su papel en el torneo y por ahora reina la tranquilidad, un mal resultado que le descuelgue de los puestos de salvación podría ser un golpe muy duro. Los cántabros, por su parte, también necesitan de un triunfo para no perder la fe en su identidad. Para ello, deben confirmar su fortaleza defensiva y comenzar a atinar con la portería contraria.
Y en ello anda Portugal. El burgalés le cambiará la pareja de baile a Rosenberg y, en detrimento de Ariel (que no termina de convencer a la grada), entrará Bolado. La sociedad con el sueco tampoco parece la panacea del gol pero su entrenador confía en una reacción química que haga saltar por los aires las porterías rivales.
Nuevo estilo.
La tarde será de delanteros porque Luis García también medita cambios arriba su equipo. No termina de decidirse entre Stuani y Caicedo: el devorador de áreas y el impredecible genio ecuatoriano, que alterna grandes partidos con actuaciones espectrales. El trance de Rubén podría llevarle a alinear a los dos juntos para intentar ganar y celebrar así sus 100 partidos en el banquillo azulgrana.
El Racing tiene en su mano eliminar de su camino a un rival directo. Las estadísticas no son favorables pero la situación en la tabla no da muchas más concesiones.
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El canterano: "Tengo más ganas que nunca"
Bolado tiene una gran oportunidad y, por lo tanto, este partido es especial para él. Así lo dijo ayer en AS: "Tengo más ilusión y ganas que nunca por jugar. Hacerlo de mediapunta me obliga a trabajar más en defensa. A todo se tiene que acostumbrar uno. El Levante es un rival directo y hay que ganar los tres puntos. Si lo de hoy sale bien, el equipo puede sacar buenos resultados en los próximos partidos".



