Liga BBVA | Atlético

"Difíciles son las decisiones de la vida, no las de vestuario"

Un año y un mes cumple en el Atlético Quique, primer técnico en sumar títulos (dos) en el club en los últimos catorce años. Una liberación y también un margen para trabajar, aunque eso no le libre de censuras. Visitó AS y dijo que el futuro es soleado: en marzo se ve en zona Champions.

Quique visitó As.
Actualizado a

El fútbol aprovecha bien el tiempo. Y más aún Quique Sánchez Flores, que llegó al Atlético hace menos de un año y un mes y le ha dado para ganar dos títulos, los primeros del club en 14 años, el primero continental en 48: la Europa League, hasta junio ejemplar único en el mundo. Quique recogió al equipo decimoséptimo y acabó noveno la campaña pasada. Ahora anda séptimo, y con un calendario menos vertical y Forlán y Tiago descansados, se ve en Champions en marzo.

A la redacción de AS llegó a la hora del almuerzo, pero ya se había desayunado con la inquietante noticia de 'The Times' que hablaba de una posible de venta de De Gea al Manchester United: "No me extraña que todo el mundo quiera ficharle. Le vi como sub-18 y me pareció un portero interesante, similar a Cañizares. No he visto a nadie con sus condiciones. A cualquier club del mundo le costaría retenerle. Su futuro es imparable". "Ahora, tiene una cabeza privilegiada y puede decidir que se queda aquí dos, tres, cuatro años No sabéis la cantidad de clubes que antes de diciembre del año pasado nos llamaron pidiendo su cesión".

La conversación ha girado hacia lo más reciente. Y ahí también encaja Pastore, el crack que viene: "Siempre me gustó. Es un Aimar mejorado, con más regate, más cuerpo y más continuidad, Y no falla pases. Nunca te equivocas comprando a un jugador de 17 o 18 años. Siempre puedes cederlo a otro equipo y esperar".

Toca hablar del Atlético y de futuro: "En marzo me veo en zona Champions. Tengo confianza en mis jugadores. Y afrontaremos los primeros partidos de la segunda vuelta ante los equipos de nuestra Liga con más garantías que hasta ahora".

Será con un Forlán mejor: "Viene de un Mundial y de una preparación brutal de quince días para la Supercopa. Sabíamos que debíamos tener cuidado con él en noviembre y diciembre. Los futbolistas quieren jugarlo todo y más los importantes, pero mi idea de reservarle espacios de descanso siempre ha estado clara. Sé que cuando tomo esa decisión se le darán mil lecturas, pero debo hacerlo, sin que me condicione el rival o el partido. Es una inversión de futuro a cambio de una renuncia de presente. Me reconoció, tras el partido de Osasuna, que tenía sensaciones diferentes. Tened en cuenta que al entrenador le interesa siempre que el jugador esté de su parte".

Quique parece convencido de que la situación es mejor que hace un año y que será mejor en el siguiente: "Kun ha madurado muchísimo, se ha dado cuenta de que el entrenamiento es parte fundamental en su juego. Ya lleva siete goles...".

"La temporada pasada, el equipo se partía. Conseguimos que Simao y Reyes ayudasen al centro del campo. Ya defendíamos con ocho. Ahora lo hacemos con diez. Kun y Forlán están convencidos de que bajar les ayuda también a sorprender cuando recuperamos. Sus ejemplos son Drogba o Rooney, que se meten unas 'curradas'...".

La explicación ha pasado por Reyes y merece que se detenga en él, porque ha mutado de jugador en picado a jugador decisivo: "Cada vez se siente más libre. Puede recibir dentro o fuera, pero hay que evitar que el futbolista acabe buscando un punto confortable y le quite la pelota al mediocentro. Pero Reyes está de selección. Ahora mismo lo ve todo. En el Benfica recurrí con él a todas las vías posibles. Este año va solo".

Los fichajes. A ese carro se han subido los fichajes. Quique está encantado con Mario Suárez y expectante respecto a Filipe Luis: "Ha cambiado la altura del listón y debe asimilar el salto". De Godín no tiene dudas: "Con Ujfalusi forma una pareja perfecta. Los dos sacan bien la pelota. Dadme muchos como el checo, aunque hay dos o tres jugadas en un partido en que puede relajarse, más como lateral que como central. Es su único punto débil".

Hasta aquí ha jugado Quique al ataque y ahora toca defender. A los más criticados. Perea, por ejemplo: "Por entendimiento del juego defensivo es un líder. Lo que fue Belenguer en el Getafe, Ayala en el Valencia y Luisao en el Benfica. Otra cosa es que su juego no sea el más bonito". Sobre Domínguez explica Quique: "Estoy contento con él, aunque aún no ha llegado al nivel del año pasado, pero es que la segunda temporada siempre es más difícil". Y de Asenjo dice: "La lesión le ha hecho madurar. Trabaja sin compararse con nadie".

Tampoco esquiva la cuestión Simao, que apura los últimos meses de contrato: "Es un gran profesional. A Europa hay que llevar jugadores con ese cuajo". En definitiva, que sale el sol para este Atlético: "Sin renunciar al equilibrio, el objetivo es tener a grandes jugadores. Y existe una base para crecer en esa dirección. El otro día repasaba las plantillas del club desde 2006 y la diferencia de calidad es enorme".

Para lo que quizá no dé el proyecto, de momento, es para acercarse a Madrid o Barcelona: "Al Valencia le fue peor cuando se autoexigió cosas que no eran posibles. Si estamos a tres puntos de Madrid o Barça a falta de seis jornadas, naturalmente que no vamos a decir que no al título, pero no generemos descontento por pretender ser más de lo que somos. Lo dijo Gil Marín: el objetivo es la Champions. Y si llegamos a él, podremos reforzarnos con dos o tres jugadores. Pero cada vez es más difícil que suene la flauta de superar a Madrid o Barça".

Madrid y Barça, con los que ya se ha visto Quique este año: "Contra el Madrid tapamos a Xabi y Özil, Cristiano e Higuaín estuvieron perdidos. Pero se encontraron un gol tras un rebote, cometimos un error en la colocación de una barrera y... Tampoco acertamos con el gol. Pero les jugamos de tú a tú y sólo estuvimos mal en los últimos tres minutos. Contra el Barça fuimos peor equipo. Jugamos sin agresividad, Agüero no estaba para salir... El Barça no nos permitió nada, ni cuando tenía la pelota ni cuando la teníamos nosotros".

Antiviolencia. Cae sobre la mesa la noticia de que Antiviolencia pide una sanción para Mourinho y Preciado: "Creo en el respeto, no en la bronca. Y pienso que los entrenadores hemos entrado en esta ley de la selva. Hay que matar para que no te maten. Hemos sido los últimos en hacerlo. La mayoría de lo que se dice no es espontáneo. El que habla sabe lo que quiere. Y esto pasa porque el fútbol es más negocio que juego. Antes se iba al estadio a ver un partido. Ahora se va a ver ganar. Subió la presión. La gente acude al fútbol cabreada... y con razón".

Una autocrítica larga que en ningún caso le desanima en su vocación: "He sido jugador, analista y entrenador y es esto lo que más me gusta. Me encanta. Disfruto más que cuando jugaba. El día que te sale lo que has planeado es increíble. En realidad, siempre fui entrenador. Lo de jugar me lo encontré. Lo de dirigir, ya lo hacía con 13 años en el colegio. Yo monté los equipos de 6º, 7º, 8ºA y 8ºB, imprimí dorsales en las camisetas de gimnasia, repartí papeles en el campo. Llevaba en una libreta las puntuaciones de cada uno de mis compañeros. No sé cómo dejaban hacer eso a un mocoso de 13 años".

Noticias relacionadas

Con 25, en la plenitud de su carrera, sacó el título de entrenador juvenil: "Como futbolista, el esfuerzo de llegar a un determinado nivel me ponía nervioso. En el banquillo jamás me ha superado una situación. Decisiones difíciles son las de la vida, no las de un vestuario". "Los futbolistas no han cambiado demasiado. Los problemas son los mismos y las soluciones también. Yo exijo al máximo en el campo y en los entrenamientos a cambio de ofrecerles una vida lo más normal posible. Esa es la relación. Hace poco, noté a Assunçao un poco bajo y después de un partido me confesó que había perdido a un familiar muy cercano. A veces, acercarte 15 minutos a un futbolista vale más que 20 entrenamientos. El límite que nunca he traspasado es irme a comer o cenar con ellos. Tampoco lo he visto. Hiddink fue el que más cerca estuvo, pero no dio el paso".

Y en la despedida, una previsión de futuro: "Por atmósfera de trabajo, estoy encantado aquí, pero el fútbol tiene mil cosas. Yo trabajo como si fuera a seguir, Y me siento protegido por público y afición".

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados