Valdez y Trezeguet: dos fantásticos contra once

Liga BBVA | Hércules-Real Madrid

Valdez y Trezeguet: dos fantásticos contra once

Valdez y Trezeguet: dos fantásticos contra once

carlos rodríguez

El líder de la Liga visita el Rico Pérez con su equipo de gala

En un rincón, el Real Madrid, el líder, el equipo de Cristiano y Mourinho, 16 goles en los últimos tres partidos de Liga (5,3 tantos por encuentro). En la otra esquina, el Hércules, conquistador del Camp Nou y verdugo del Sevilla (sus dos únicas victorias, por cierto), el equipo de Trezeguet y Valdez, ocho goles entre ambos (los únicos marcados hasta el momento, dicho sea de paso). Todo ello sobre el césped del Rico Pérez, afición dividida (78 peñas blancas en la provincia), pero público animoso y pudiente: entradas entre 55 y 250 euros. No faltará nada, ni el agua caliente.

La cita sirve para el regreso de los once fantásticos, el equipo titular de Mourinho, un bloque que no admite discusiones ni alteraciones, ya se vio en Murcia. De aquel partido repiten Casillas, Ramos, Pepe y Cristiano. Los otros siete que jugaron de inicio forman parte de la lista de 20 (hoy habrá dos descartes), con la que el entrenador niega la existencia de culpables, castigados o fallecidos.

En el Hércules, el alta de Trezeguet, tras dos partidos de sanción, se compensa con las bajas del central Abraham Paz (lesionado) y Drenthe, cedido por el Madrid y ausente por contrato, salvo pago de dos millones de euros que habrían podido salir de tan ambiciosa taquilla. Más allá de los lamentos de jugador y afición, el caso Drenthe se explica así: del coste total de su ficha (2,8 millones), el Madrid paga 800.000 euros, lo que dejaría al club en una delicada posición (cornudo y apaleado) si el holandés jugara hoy y saliera a hombros.

Del visitante todo se sabe menos la influencia que habrán tenido sobre Marcelo, Carvalho, Xabi y Özil sus tres días de vacaciones. Se les supone supervitaminados y mineralizados, tanto como Cristiano (68' en Copa), jugador inagotable que hoy tirará las botas a la espera de estrenar su nuevo par de armiño.

Y por último, Esteban, antes conocido por Boquerón y ahora más próximo a la familia de los escualos (dos ascensos seguidos). El brillante entrenador del Hércules lleva toda la semana creyendo tan firmemente en la victoria que nos hace sospechar: o sufre de optimismo crónico o ha dado con el antídoto. Estaremos atentos.