Copa del Rey | Real Sociedad 2 - Almería 3

Ulloa, talismán de Lillo

El Almería remontó un 2-0 al ritmo del argentino

<b>UN PARTIDO QUE EMPEZÓ SIENDO DE IDA Y TERMINÓ DE VUELTA</b> Nadie podía imaginarse en la primera mitad que la Real Sociedad, que había hecho un primer tiempo buenísimo, sería capaz de dejarse voltear el 2-0 con el que se fue al descanso. Los dos goles de Ulloa y el de Goitom dan oxígeno al cuestionado entrenador Lillo.
Carlos Cariño
Jefe de Sección de As en Málaga.
En As desde 2004. Desde 2009 responsable de Málaga. Contador de cosas. Todo pasa en la Costa del Sol. Le gusta ampliar horizontes y Andalucía es rica en acontecimientos.
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Esto es la Copa. El Almería, en un espectacular segundo tiempo, fue capaz de remontar el 2-0 con el que la Real se fue al descanso. Su fe, el talento de ese tremendo goleador llamado Ulloa y la mala suerte donostiarra decantaron el devenir de una eliminatoria que, de manera increíble, tiene color mediterráneo.

Y esto nadie lo podía barruntar. A los siete minutos Jakobsen, despistado y en otro mundo, fue incapaz de controlar un sencillo balón dividido. El holandés Sarpong, que recibía su alternativa oficial como titular, supo ser listo y colocó el cuero lejos del alcance de Esteban. El Almería no espabilaba. Los escorzos raciales del honesto Corona, el liderazgo de Vargas y las ganas de agradar de Goitom no equilibraban el partidazo del ex sevillista De la Bella (dicen que Monchi le ha vuelto a echar el ojo) y de ese correcaminos de siempre llamado Diego Rivas. ¡Cómo galopa este hombre!

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Tras otro error defensivo llegó el 2-0. Griezmann, el que celebra goles conduciendo coches en los estadios (literal) metió un balón en el área pequeña. Como ningún defensor rojiblanco estaba en su sitio, apareció el más listo de la clase, Elustondo, quien metió la cabecilla entre los Jakobsen, Carlos García, Silva y compañía, apretando otro eslabón más la soga que rodeaba el cuello del Lillo en forma de 2-0. Mas nada es lo que parece...

Porque llegó la revolución. En la segunda parte, apenas transcurridos cinco minutillos, Zubikarai detuvo un disparo de Ulloa. Aviso. Minuto 66. El inquieto Goitom se fue de Estrada, quebró, disparó con convicción y el balón, tras rebotar en Ansotegi se alojó en los lares del meta txuri urdín. Una acción y ¡qué vuelco! Esto es la Copa. Cinco minutos después, el sueco asistió con inteligencia a Ulloa y el argentino, tras quebrar a Ansotegi (y ayudarse con la mano) colocó con suavidad el balón lejos del alcance de Zubikarai. ¡Increíble! En apenas cinco minutos Lillo pasaba de villano a héroe. ¡Qué cosas! Y la vida: Ulloa remató el 2-3 en la jugada siguiente en la que Viguera estrelló el balón del 3-2 en la madera. ¡Cosas!

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