El club, indignado con Muñiz
Sus dos rigurosas expulsiones privaron al Submarino de alcanzar el liderato por primera vez

La plantilla del Villarreal no está nada de acuerdo con las decisiones arbitrales que tomó Muñiz Fernández en el encuentro del pasado lunes en tierras alicantinas ya que creen que perjudicó claramente a la entidad castellonense al dejarles sin un futbolista menos en la segunda parte. "Espero que aprenda de los fallos porque nos ha hecho mucho daño", así de tajante se mostró el defensa Ángel tras finalizar el encuentro. Y es que cuando el Submarino se ha jugado algo serio o importante, la figura del colegiado siempre ha acabado siendo protagonista en cualquiera de las competiciones que han militado los amarillos.
Las decisiones del árbitro asturiano crearon mucha crispación en la expedición del Villarreal, además de privarles del liderato por primera vez en su historia. Y lo que es peor, recordó a las actuaciones de otros colegiados que todavía perduran en la retina amarilla, como la del austríaco Konrad Plautz en la Liga de Campeones tras no pitar un claro penalti sobre José Mari en Highbury, lo que hubiera supuesto un empate que habría cambiado el devenir de la semifinal ante el Arsenal.
Lo fue también Terje Hauge quien en las semifinales de la UEFA de 2003-04 pitó un penalti más que riguroso en contra de los amarillos en Mestalla que le acabó dando la clasificación al Valencia y que ayudó para que los chés alzaran el título europeo, o Mejuto González en cuartos de final de la Copa del Rey de 2007-08, donde dio como legal un gol en clarísimo fuera de juego de Henry en el Camp Nou. Tanto que a la postre eliminó a un Villarreal que ya acariciaba las semifinales por primera vez en esta competición y que volvió a desvanecer las esperanzas amarillas por hacer algo importante en su corta historia.
Muñiz y el pie de Gonzalo
Otra de las curiosidades que unen a Muñiz y al Villarreal es la del famoso día del tobillo de Gonzalo Rodríguez. Fue en un Barcelona-Villarreal donde tras un lance del juego Gonzalo quedó lesionado en la línea de gol tras una dura entrada de Deco. Un golpe que parecía fuerte, pero que Muñiz no lo vio así. Con ello, el árbitro amenazó con amonestar al jugador, diciéndole que dejara de hacer cuento, lo que resultó ser una fractura del tobillo y cuatro meses de baja, además de que el argentino tuvo que abandonar el campo en camilla.
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