Laporta defiende la póliza para directivos "como tienen las grandes empresas"
En su intervención ante los socios compromisarios, Rosell explicó que parte del contenido de la póliza cubría "incumplimiento del deber, incumplimiento de las obligaciones legales, del deber fiduciario, incumplimiento de facultades, negligencia, error, declaración incorrecta o engañosa o cualquier acción u omisión ilícita".

El ex presidente del Barcelona Joan Laporta ha justificado que su junta firmase una póliza de responsabilidad civil de administradores porque es un derecho que se reconoce a los directivos, y ha recordado que también las tienen "las grandes empresas".
El asunto de la póliza fue una de las cartas que la junta jugó en la pasada asamblea de compromisarios y que podría haber influido en el voto de algunos asistentes, ya que el presidente, Sandro Rosell, la presentó dejando entrever que los anteriores responsables del club se habían cubierto la espalda por si debían afrontar responsabilidades por mala gestión.
Dicha póliza le costó al Barcelona 84.000 euros, fue renovada poco antes de que finalizase el mandato de la junta de Laporta y cubre un máximo de 25 millones de euros.
En su intervención ante los socios compromisarios, Rosell explicó que parte del contenido de la póliza cubría "incumplimiento del deber, incumplimiento de las obligaciones legales, del deber fiduciario, incumplimiento de facultades, negligencia, error, declaración incorrecta o engañosa o cualquier acción u omisión ilícita".
Después de las sospechas que levantó dicha póliza, sobre todo por haberse suscrito poco antes de finalizar el mandato de la anterior junta directiva, Laporta y el ex director general del Barceona, Joan Olivé, han aclarado hoy que se trata de una práctica habitual en las grandes empresas, y han dicho que en junio lo que hizo la directiva anterior fue renovar la póliza que hacía unos cinco años ya estaba en vigor.
Laporta ha explicado que, antes de que Olivé entrase en el Barça, la junta aceptó contratar un seguro de responsabilidad civil de administradores y directivos a raíz del aparatoso accidente de tráfico que sufrió el directivo Toni Rovira, que dimitió en el verano de 2008, cuando regresaba a Barcelona de un acto con peñas.
Así, la junta de Laporta tramitó una póliza amparándose en el apartado E del artículo 142 del decreto de asociaciones de clubes deportivos de la Generalitat, que permite a las entidades deportivas asegurar a sus directivos contra los riesgos de accidente y de responsabilidad civil que se derive directamente del ejercicio de su actividad.
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"Estas pólizas se hacen de forma normal por las grandes empresas", ha recordado también Laporta, y ha recordado que después del accidente de Rovira empezaron "a contemplar un seguro de riesgos que esta actividad comporta y que acabó en una póliza de responsabilidad civil".
"Lo que se hizo este año fue renovar la póliza por las mismas cantidades, ya que caducaba su vigencia. No fue nada excepcional", ha precisado.



