El PSV se volcó para que cumpliera el Ramadán

Ibrahim Afellay siempre reconoce que le debe al PSV su carrera y es que el club ha cuidado su trayectoria con mimo. Comenzó a jugar en las calles de Utrecht, su ciudad natal. De ascendencia marroquí, el pequeño Ibrahim se enroló en el Elinkwijk, pero a la edad de 12 años, el PSV lo reclutó. Con 17 años debutó con el primer equipo, fue el 4 de febrero de 2004 en un partido de Copa ante el NAC. Rápido y eléctrico, pero también con una gran visión de juego fue poco a poco haciéndose un hueco. Pero además la institución no quiso poner ni un problema a su adaptación, ni a la de otros tres compañeros más que hoy comparten vestuario con él: Amrabat, Bakkal y Labyad. Los cuatro son musulmanes y cumplir con el ayuno del Ramadán imponía unos rigores físicos altos para chicos que aún no habían cumplido los 20 años. Contrariamente a lo que hacían otros clubes que presionaban a sus futbolistas, el PSV invita a sus jóvenes a seguir el ayuno y les diseña un régimen alimenticio especial para que no lo noten. Incluso en 2007, el club organizó un seminario sobre el Ramadán y el deporte al que acudieron líderes religiosos, que llenó de orgullo a sus cuatro futbolistas.



