Diario As | A la última

Plaza Mayor

<b>Yamaha: diseño, motor y adherencia. </b>Y hoy, como no podía ser de otra forma, nos ilustra una chica Yamaha. Se la identifica por el broche colgón y por la etiqueta en la cintura, pero igualmente se la podría reconocer por el chásis campeón, la adherencia de las gomas y el cuerpo de ingenieros. También por los colores: blanco nuclear y azul ilusión.
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'Mou' no descansa

Mourinho dio una entrevista a una televisión francesa y se montó el lío. En resumen: el entrenador pidió que Zidane pasara más tiempo con él y menos con Florentino. Sólo eso. Díganme si hay algo malo en opinar en público sobre las costumbres de tu presidente y su consejero. O mejor no me lo digan, se lo diré yo: es muy poco recomendable; repito, no sean inconscientes, repito...

Como motos

El deporte logra lo que nadie: que madruguemos felices. A las 8 a. m. éramos legión los aficionados en pijama que nos disponíamos a disfrutar de un delicioso amanecer motorizado. Los más intrépidos nos saludaron desde el balcón con cierto aire de superioridad. Llevaban despiertos desde las 3 a. m. para ver la calificación de la F-1, empalmaron con Nadal y concluyeron a media tarde con la última repetición de las motos. Hay hombres tenaces y mujeres santas.

Don Lorenzo y cía

El nuevo campeón del mundo de MotoGP es un ser prodigioso en el que conviven Don Lorenzo, piloto maduro, y el niño Jorgito, infante al que gustan los cómics y los muñecos. Por eso gana como un adulto genial y por eso mismo lo celebra con sus amigos disfrazados de Mario Bros.

Tiqui-pívot

La supervivencia consiste en saberse adaptar. España jugaba sin Xavi y Del Bosque apostó por un once con Llorente en el papel de Gulliver. La mezcla funcionó. Media docena de bajitos para abrir la defensa de Lituania y el delantero del Athletic para pegarse con los centrales. Contra Escocia, nuevo combate.

El fantasma de Raúl

La jugada fue anulada por fuera de juego, pero da igual. Villa remató a portería vacía y en lugar de empujar el balón al océano lo estrelló contra una gaviota. Nadie duda de la influencia mágica de Raúl, a un gol de ser igualado. Pero que nadie imagine al viejo capitán haciendo vudú a su heredero, no es eso. Son los balones, el siete de la camiseta y las chuletas del césped. Son ellos quienes se rebelan.

López Caro, ay

Desde que en 2005 ascendió al Castilla a Segunda, a López Caro sólo se le recuerdan los padrenuestros y los estropicios. Es posible que sea una simple cuestión de mala suerte. Hay lustros en los que uno no está para nada. Lo preocupante es que sus despidos cada vez resultan más tormentosos. Del Madrid se fue en silencio monacal y de Rumanía casi sale como el cura de La Misión, cabeza al revés y cascada abajo.

Siempre Freire

Somos incorregibles. En la semana que negamos al ciclismo tres veces (y hasta treinta) apareció Freire y dimos un respingo. Su victoria en la París-Tours confirmó que también nosotros somos reincidentes. Así son los amores infantiles. Aunque te abandonen siempre, no te abandonan nunca.

Barça-Lakers

Poco después de salir trasquilado, Phil Jackson dijo que el Barça no tendría nivel físico para jugar en la NBA. Si fueron muchos los culés que se indignaron con la frase, aún fueron más los madridistas. Una de las fórmulas para batir al Barcelona era la emigración: ellos se van y nosotros nos quedamos. Ahora sólo queda raptar a Mickeal.

La frase

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