"Sé que terminaremos haciendo un gran año"
El jugador argentino charla con AS sobre la mala situación del equipo. No logra encontrar una explicación a lo que le está sucediendo al Real Zaragoza pero se muestra optimista: "Tenemos gente y un cuerpo técnico que ayuda mucho, podemos sacar esto adelante", asegura el '10'.

Tuvieron un buen parón para relajar un poco la ansiedad con la que viven.
Fue bueno parar este fin de semana porque nos ha servido para desconectar un poco, despejar las dudas que tenemos y olvidarnos de esta situación. Eso sí, hoy retomaremos el trabajo con fuerza y con todas nuestras ganas.
En una ciudad en fiestas, el Real Zaragoza está para poca fiesta...
La verdad es que no... Si fuera por mí me quedaría encerrado en casa, pero tengo una familia que hay que disfrutar y hay que saber separar las cosas, aunque la gente a veces no lo entiende. No estamos de fiesta, pero hay que saber diferenciar y tratar de disfrutar un poco porque eso te va servir para despejarte un poco.
¿Usted le encuentra alguna explicación a la situación que está viviendo actualmente el equipo?
Sinceramente creo que las palabras sobran. Ya se dijeron muchísimas cosas a lo largo de las últimas semanas. Es evidente que todavía no hemos encontrado la explicación a lo que no está sucediendo, pero no nos queda otra que seguir luchando y vamos a hacer hasta el final. Personalmente estoy convencido de que tenemos una escuadra y un equipo para seguir en Primera, para completar una buena campaña y para superar de una vez por todas este mal momento.
Ya lo demostraron con la reacción que tuvieron en los encuentros ante Málaga o Sporting de Gijón.
Todo el mundo ha podido ver hasta ahora que este equipo está preparado para cualquier cosa. En la pretemporada demostramos cosas muy buenas y en el partido ante el Deportivo lo confirmamos. Hicimos un gran estreno en la Liga y las expectativas eran otras. No pensábamos entonces que a estas alturas nos íbamos a encontrar en la situación en la que estamos. Ahora nos encontramos muy obligados porque si cometemos el mínimo error lo pagamos muy caro. Eso lo estamos viendo todos y nos resulta inexplicable porque quizá hacemos un gran partido pero después no se nota porque los resultados no se dan. El final de todo esto es que terminamos siendo muy criticados porque no encontramos el camino para conseguir los tres puntos. Estamos en un momento tan delicado y el mínimo error que cometemos lo pagamos muy caro. No sé si es la mala suerte o que, pero no podemos seguir andando por este camino.
Gay ha repetido en varias ocasiones que parecen que tengan que ir por detrás en el marcador para reaccionar, ¿lo ve así?
Sí que da esa sensación porque nos encontramos siempre con uno o dos goles en contra, pero si ves el partido que hicimos ante el Hércules o el que jugamos ante el Sporting el otro día te das cuenta que manejamos la pelota todo el tiempo. Ante el Sporting, en la primera jugada que ellos hicieron sin peligro tuvimos la mala suerte de que un centro sin peligro le dio a Ivan (Obradovic) y se metió por el primer palo... Ante eso te pones a pensar mucho. Si desde afuera se siente mucha impotencia, imagínese estando dentro de la cancha. Yo y mis compañeros nos sentimos muy mal porque no le encontramos la vuelta a esta situación. Nos preguntamos que por qué tanta mala suerte.
¿Cree que esa mala suerte les acompañará durante mucho tiempo?
Insisto: yo estoy seguro de que saldremos adelante. Tenemos gente y un cuerpo técnico que ayuda mucho, con todo eso podremos sacar esto adelante.
El problema es que ahora el calendario se pone cuesta arriba...
Sí, pero todos los partidos hay que jugarlos. Últimamente en el fútbol está todo muy parejo. Al final son once contra once. Sinceramente creo que el tener que jugar ahora estos partidos complicados supone una motivación extra. Enfrentarnos a Barcelona o Valencia nos va a motivar todavía más si cabe. Nuestra situación y los equipos que nos vienen nos van a hacer sumar un plus extra. Ojalá podamos conseguir en seguida tres puntos que nos den confianza de nuevo.
Hablaba antes de las críticas recibidas, ¿cómo espera que reacción la afición en el próximo partido en casa ante el Barcelona?
Estoy seguro de que se van a volcar. Si tú miras la tabla y ves que este equipo va penúltimo, quizá es que la gente se ha portado muy bien con nosotros. Demasiado bien. Por ejemplo, si esto sucediera en Argentina sería un caos porque la gente estaría muy enfadada e insultaría mucho a los jugadores. Eso me sorprende, quizá en otra ciudad o equipo sea diferente, pero la gente se ha portado muy bien desde el principio tanto conmigo como con los compañeros. Es normal que a veces te piten o se les escape alguna palabra, pero son las reglas del juego y nosotros estamos para eso. Sabemos que ellos necesitan una alegría tanto como nosotros.
Ahora son penúltimos, pero lo cierto es que una victoria les sacaría del pozo.
Antes de pensar en pasar a otros equipos, necesitamos primero conseguir la primera victoria. Eso va a ser fundamental para la confianza del equipo. Estamos un poco desesperados y necesitamos esa inyección anímica. Luego, una cosa te lleva a la otra y si logramos dos o tres triunfos consecutivos será otra la realidad.
¿Cómo han vivido los rumores en torno a la continuidad de Gay en el banquillo?
Hemos estado al margen.
¿No les ha generado algo de incertidumbre?
Sí, seguro. En todo el mundo pasa lo mismo. El fútbol es injusto y el primero que tiene la culpa es el entrenador, pero éste es un grupo en el que cada uno tiene que sacar lo mejor para llevarlo al campo y así se darán los resultados. Nosotros estamos un poco al margen de las cosas que se hablan. A mí no me gusta leer ese tipo de cosas, pero como digo son las reglas del juego y si te critican no te vas a largar a llorar y si te dan para adelante no te vas a creer Maradona...
El mundo del fútbol tiende a ser injusto, sí.
Como le digo en todo el mundo es así. En Argentina los técnicos cada vez duran menos y aquí también... Son el fusible del equipo. No creo que la culpa sea sólo del entrenador, somos un grupo y cada uno tiene que hacer autocrítica.
¿Había vivido alguna temporada así en su carrera?
No. Se lo comento a mis amigos y a mi familia. Más que estar bajo de moral, lo que siento es un poco de tristeza porque me voy a mí casa sin ganas. Se pasa mal tanto por nosotros, que somos los primeros que queremos salir de esta situación, por la gente, que tenía otras expectativas, por el club... Por todo. Pero mantengo mi convencimiento de que vamos a salir y terminaremos haciendo un gran año.
¿Y cómo les explica esto a sus amigos?
Todos me hablan últimamente de la mala suerte. A lo largo de mi vida, unas veces tuve buena suerte y otras mala suerte, pero esas cosas se buscan. Por ahora no encontramos la buena suerte y la mala nos aparece muy a menudo, pero hay que seguir trabajando más en lugar de echarle la culpa a eso.
Noticias relacionadas
Y en Bilbao se arregla todo.
Ojalá Dios le escuche. Es lo que necesitamos, lograr la primera victoria para tranquilizarnos y ganar en confianza porque la verdad es que la hemos perdido.



