Antonio Morales

"Álvaro fue marginado y ahora es un ejemplo"

Pochettino y Planes incidieron en la cantera hace unos días, en conversación con AS. Convenía, pues, charlar con el directivo responsable del fútbol base. Antonio Morales desvela las claves de su proyecto. Lo comanda tras 23 años en la Gramenet, donde hizo profesionales a 20 jugadores.

Antonio Morales.
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Primero de todo, ¿cómo va el Proyecto Morales?

Bien, tratando de aportar horas de trabajo al Espanyol. Aunque no es un proyecto Morales, sino de todos los que integramos el club. Llevo más de 400 días en el club y el entendimiento entre todas las parcelas es inmejorable. Hay perfecta sintonía con todo el mundo.

Hace un año, usted redactó un informe sobre las carencias que había detectado y las reformas a hacer. ¿Qué ha conseguido cambiar?

Eso es muy largo de explicar. Lo primero que hallé al incorporarme fueron muchas parcelas de poder encontradas dentro de la Ciudad Deportiva.

Y una de sus primeras decisiones fue la destitución de Josep Clotet al frente del filial.

Sí. En algunas actuaciones no daba un perfil adecuado para un técnico del club, por algunos comentarios. El fútbol base vivía bajo cierta anarquía respecto del área deportiva, y eso perjudicaba la proyección de jugadores para el primer equipo. Entre 2004 y 2009 no se consolidó ningún canterano en el primer equipo, cuando los que estaban sí se han consolidado en otros equipos. Y, el año pasado, en la presentación del B nos encontramos con 43 jugadores. ¡Tuvimos que reducirlo a 22 casi sin tiempo!

¿Cómo se solucionó?

Para mí, y eso que llevo 30 años en el mundo del fútbol, fue caótico. Dimos las bajas que pudimos, unas gratis, otras ahorrando algo. Y, al final, todo ello conllevó un ahorro de 522.000 euros para el club. Por no hablar del Juvenil: empezaban con 32 jugadores, nueve de los cuales cedidos y 14 de último año que aún no habían jugado en el filial. Al final, cinco de ellos sí subieron porque Mauricio Pochettino tiró del filial. Pero fue más mérito de él que de la planificación del fútbol base. Y en el resto de la cantera, había 23 jugadores que no contaban en absoluto para sus entrenadores. A muchos, por una mala costumbre, se les aguantaba como fuera.

Aun así, el filial acabó descendiendo a Tercera.

Pero si de alguien no fue culpa es de Óscar Perarnau, pues cumple con el perfil necesario. En la segunda vuelta, el equipo fue octavo por puntos. Pochettino, en perfecta sintonía con la política de cantera, fue llamando a siete jugadores, cinco de los cuales se han quedado en la primera plantilla.

Hablemos de eso. ¿Cómo ha conseguido imponer esos contratos a la baja? Hablamos de Álvaro Vázquez, Manu Molina, Jordi Amat o Víctor Álvarez.

Se trata de un nuevo modelo de contratación. Ha sido difícil convencer a jugadores, representantes y familiares de que tenían que adecuarse al mercado, cuando las contrataciones que se habían hecho con anterioridad llegan a multiplicar por diez esos sueldos. Eso no quita que el organigrama profesional se ha incrementado en un 30 por ciento. Por ejemplo, ahora los ojeadores no van a los torneos por su cuenta, sino que conviven con la plantilla. Supone un ahorro descomunal.

¿Es verdad que la mayoría cobra unos 25.000 euros brutos pese a que ya han llegado a jugar con el primer equipo?

Son contratos ascendentes, de entre tres y cuatro años. Si realmente juegan en Primera, y con jugar me refiero a 46 minutos o más en un partido, sí que tienen un incentivo a la altura. En los casos de Amat o Víctor Álvarez, tuve que negociar rebajas sensibles con sus representantes, que son IMG y Ginés Carvajal, haciéndoles entender que esas meras ayudas de ahora serán realmente compensadas como merecen si se consolidan en el primer equipo. Si no cumplen las expectativas, se puede rescindir o ceder a un coste muy bajo.

¿Y cómo logró que Álvaro no se fuera al Barcelona?

Por mucho que tuviéramos el conflicto con Tello y que comparten agente, Orobitg, no hubo problemas. Es un chico con las ideas muy claras, igual que su padre y sus tíos. En octubre de 2009, hace un año, sí estuvo a punto de irse, pues se le marginó a pesar de su gran rendimiento y calidad. Hoy es un ejemplo más de nuestra filosofía.

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¿Lo de amarrar a estos canteranos es un milagro?

Ellos son el nuevo Espanyol: Amat, Álvaro, Molina y una larga lista. Todo está supeditado a su proyección con el primer equipo. El resto son ayudas hasta que llegue el momento.

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