Mourinho: "Por un par de días me sentí seleccionador portugués"
El entrenador del Real Madrid arenga a los jugadores de su país antes de los decisivos partidos frente a Dinamarca e Islandia. También confiesa entender que su club no le permitiera dirigir a la selección nacional".

José Mourinho, entrenador del Real Madrid, ha remitido una carta de gran fervor patriótico a los jugadores de la selección portuguesa recordándoles su responsabilidad con el país en los partidos de clasificación para la Eurocopa de 2012 frente a Dinamarca e Islandia, que se disputarán los días 8 y 12 de octubre, respectivamente. La carta ha sido publicada en la web de la Asociación Portuguesa de Entrenadores.
Mourinho confiesa que "soy más portugués que entrenador, para que no haya dudas", y reconoce que "por un par de días me sentí y pensé como entrenador de Portugal. Y me gustó. Pero tengo que reconocer que el Real Madrid es una institución gigante, que me 'compró' al Inter, que me paga y que no puede correr riesgos delante de sus socios y aficionados. Permitir que su entrenador, aunque sea por unos días, deje su hábitat de trabajo y divida su concentración y sus capacidades es impensable". Esta circunstancia hizo imposible "que se formalizase la solicitud de mi colaboración, para tristeza mía y frustración del presidente (de la Federación Portuguesa) Gilberto Madail. Estoy en el timón de un barco gigantesco, que no puede ni debe abandonarse ni por un minuto", añade.
Mourinho insiste: "Me quedé con la amargura de no poder ayudar a la Selección, pero también con la tranquilidad obvia de quien percibe que tiene en su mano uno de los trabajos de más prestigio en el mundo del fútbol".
La defensa del país
En la misiva, Mourinho dice: "Los equipos no son espacios de afirmación personal, sino más bien de afirmación de un país y, por lo tanto, deben ser un espacio de profunda emoción colectiva, de empatía y de unidad".
También afirma que los jugadores "no son sólo profesionales del fútbol" sino que fueron elegidos para luchar por Portugal "por jugar mejor que los banqueros, los taxistas, los políticos, los profesores, los pescadores o los agricultores", y están obligados a "hacer lo que los portugueses comunes no pueden, es decir, defender al país, su autoestima y su alegría".
"Obviamente hay cosas en la sociedad portuguesa incomparablemente más importantes que el fútbol, que una victoria o una derrota, una calificación o no para un Europeo o un Mundial. Pero los portugueses que van a jugar por Portugal -repito, no me gusta llamarlos jugadores- deben saber dónde van, a qué van, por qué van y qué se espera de ellos", añade.
"Cuando la Federación se puso en contacto conmigo para ser seleccionador nacional, sentí orgullo. Recuerdo a cientos y cientos de personas que en vacaciones se acercaban a decirme lo mucho que deseaban que asumiera el cargo. Eso me llevó por primera vez en mi vida profesional a decidir de forma emocional y no racional, abandonando, temporalmente, una carrera que me llevó adonde me llevó. Lo siento por el idioma, pero la verdad es que pensé: ¿Qué diablos importan las consecuencias críticas y negativas si no se gana? ¿Qué diablos importa el hecho de no tener tiempo para entrenar y desplegar el fútbol que me ha llevado al éxito? Por Portugal, voy".
Mourinho recuerda a los jugadores que "aquí no se busca prestigio, no se viene a obtener dividendos; aquí se viene para dar, con el alma y el corazón. Aquí no hay individualidades ni individualismos; aquí hay portugueses que o vencen o pierden".
Paulo Bento
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Sobre Paulo Bento, escribe: "Ahora Portugal tiene un entrenador y debe ser considerado por todos como 'nuestro entrenador' y como 'el mejor' hasta el día en que deje de ser 'nuestro entrenador ". Esta me parece una máxima ejemplar: lo mío es lo mejor. Pues bien, si el nuestro es Paulo Bento, Paulo Bento es el mejor".
Y concluye: "Todo el mundo, pero todo el mundo, en este país debe hacer del seleccionador un hombre fuerte y seguro. Y cuando digo todos, me refiero a los dirigentes, federativos y clubes, pasando por los jugadores convocados y los no convocados, continuando por los medios de comunicación y terminando por taxistas, políticos, pescadores, policías, trabajadores del acero, etc. Todos debemos estar unidos y ganar. Y si perdemos, que sea de pie. Pero, repito, hay cosas mucho más importantes que el fútbol en este país. Incomparablemente más importantes... Infelizmente".



