La entrada de Goikoetxea a Maradona enturbió las relaciones Athletic-Barcelona

ATHLETIC - BARCELONA

La entrada de Goikoetxea a Maradona enturbió las relaciones Athletic-Barcelona

Se cumplen 27 años de la patada más recordada del fútbol español, justo antes del Athletic-Barcelona, que se disputa esta noche en San Mamés.

"Me rompió todo", le dijo Maradona a Migueli mientras agonizaba en el suelo aquel 24 de septiembre de 1983, hace hoy 27 años. Aquella patada de Goikoetxea a Maradona en el Camp Nou, la más famosa del fútbol español, fue el comienzo de una rivalidad eterna entre Athletic y Barcelona que se gestó en la década de los 80 y que este sábado vive un nuevo episodio.

Era el día de la Mercé, fiesta mayor en Barcelona, el Camp Nou hervía recordando la entrada de Goikoetxea que dos años antes había lastrado a Bernd Schuster (rotura del ligamento interno y del ligamento cruzado de la rodilla derecha). El partido estaba resuelto con 3-0 (acabó 4-0), pero la intensidad lejos de disminuir, aumentaba. En una jugada de ataque del FC Barcelona, Maradona recibió en el centro del campo y fue arrollado por el defensa vasco: "Sentí un fuerte golpe, fue un ruido como el de una madera que se rompía", dijo después con los años Maradona. Los jugadores barcelonistas se abalanzaron sobre Goikoetxea y sobre el colegiado, el murciano Jiménez Madrid, que saldó el lance con una tarjeta amarilla para 'Goiko'. A Maradona, le salió más caro: cuatro meses de rehabilitación por fractura del tobillo izquierdo.

El Comité de Competición sancionó a Andoni Goikoetxea con 18 partidos al estimar la entrada como una agresión. Finalmente, el Comité de Disciplina Deportiva le redujo el castigo a siete encuentros.

Aquella entrada, más el recuerdo de la lesión de Schuster y la gestación de una rivalidad que perdurará en el tiempo, degeneró, un año después, en una batalla campal en la final de Copa en el Santiago Bernabéu, con los Reyes presentes. Futbolísticamente, ganó el Athletic por 1-0 con un gol de Endika en el minuto 13. Pero el partido pasó al lado oscuro de la historia del fútbol español por el nivel de violencia que se vivió aquel 5 de mayo de 1984, que acabó con varios aficionados, periodistas y jugadores en el hospital.