Cristiano sigue a lo suyo
Tampoco en Anoeta pudo firmar Cristiano el partido que se esperaba de él. Se entregó y combatió, pero siempre en 'su guerra' particular, olvidando el pase a los compañeros, eligiendo jugadas individualistas. Tiró ocho veces mal y una falta entró de rebote. Brilló en apenas dos pases.

Le dieron 50 balones y 26 veces acabó mal la jugada. Dio 35 pases y sólo 3 a Higuaín, que era el delantero y hubiera esperado más asistencias. No juega para el colectivo.
Jugó por todas la zonas del ataque, aunque se movió mucho por el centro y mostró una agresividad intachable. Pidió el balón, baja a reclamarlo de Özil, Xabi y Ramos.
Cristiano Ronaldo siguió metido en su guerra en Anoeta: fallón, individualista y equivocado en la mayoría de las acciones. Su última media hora fue flojísima, a excepción del gol de carambola con Pepe, que no se le puede adjudicar pues el balón iba muy mal lanzado desde el punto de la falta. Hizo dos cosas notables: un pase de gol a Özil (3') y otra buena asistencia interior a Higuaín, en el 41'.
El problema de Cristiano es que no se asocia. Es alarmante que de 35 pases dados, únicamente diera 3 pases (8,5%) a Higuaín y 2 a Di María, sus dos compañeros en el juego de ataque. Se entendió mejor con Özil, al que dio 8 balones. Higuaín, por ejemplo, dio 17 pases a sus compañeros, 5 a Cristiano (29%).
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El portugués sigue enredado en hacer desbordes imposibles (ver gráfico) cuando le rodean varios jugadores rivales. El equipo sale muy perjudicado por esta obsesión, que no se puede escamotear bajo el eufemismo de talante competitivo. Además, se viene abajo por momentos. En la primera parte estuvo ¡¡8 minutos!! sin tocar balón (del 27' al 35') y en la segunda se desmoronó al lanzar una falta a la barrera en el 57' y de ahí al final casi todo lo que hizo fue equivocarse: disparos lejanos y forzados, junto a carreras sin productividad por la izquierda.
Cristiano es un portento físico y reúne virtudes de futbolista excepcional, pero anda cegado, enojado consigo mismo y con el entorno. Lleva 37 remates en 4 partidos y ni hace gol ni firma una gran jugada. Necesita cambiar el rumbo ya.



