Plaza mayor

Asamblea y títulos
Si no fuera por el turno de ruegos y preguntas, las asambleas no pasarían de un tedioso informe financiero donde los números bailan al son que conviene y las gestiones se adornan con papel de celofán. En esos escenarios tan políticamente correctos, el balón sólo baja al suelo cuando hablan los socios. Entonces se palpa lo que interesa al pueblo. A saber: títulos, títulos y títulos.
Contagio en cadena
Se dice que cuando Estados Unidos tose, el resto del mundo se resfría. Lo misma relación se podría establecer entre la Selección y el Barça. España estornudó en Buenos Aires y, cuatro días después, el Barcelona tuvo los síntomas de la gripe: malestar general, calenturas y temblores. Son los problemas de compartir tantos futbolistas. Si hay enfermedad, Messi queda en minoría frente al virus.
Caza al Kun
Mourinho temía por Cristiano y el que voló por los aires fue el Kun. La entrada de Gurpegi pudo ser roja, penalti, penalti y roja y hasta hubiera sido justo castigarla con diez padrenuestros y veinte avemarías. Como Undiano es un hombre conciliador, la cosa se saldó con amarilla y libre indirecto, amigos todos y Kun en la camilla. Como Agüero es un tipo duro, jugará contra el Barça. Y enfadado.
La prima del jeque
El jeque del Málaga ofreció una prima de 6.000 euros por cabeza por ganar en Zaragoza y el equipo marcó cinco goles en 34 minutos. Pura casualidad. De no serlo la temporada puede terminar con el Málaga campeón de Liga y con su alteza comiendo de menú en El Palo. No es mala vida tampoco.
Ay, Queiroz
Ganó prestigio a la sombra de Ferguson y el Madrid lo ascendió al escalafón de los entrenadores de élite. No triunfó. Ni en el Bernabéu ni al frente de la selección portuguesa, de donde ha salido con más pena que gloria. Alguien confundió un buen ayudante con un buen entrenador. Es un error común y tiene capítulo en los Principios de Peter (primo del inefable Murphy): todo empleado tiende a ascender hasta alcanzar su absoluto nivel de incompetencia.
Fuimos sextos
El Mundobasket lo ganó Kevin Durant y nosotros acabamos en un honroso sexto puesto tras perder con Argentina, que nunca se ha sentido tan cercana a la madre patria como en estos últimos días. Lo bueno de perder es que haces amigos por el mundo y te reciben con los brazos abiertos. Lo malo es cuando aprietan.
Fiesta en Monza
Alonso ganó en Monza y los ferraristas lo celebraron como si se hubiera declarado el armisticio. Es curiosa toda esa gente que, por encima de su afecto a los pilotos, se declara fan de una marca cuyos coches jamás se podrá permitir. Se entiende mejor si pensamos en nuestro equipo de fútbol. Reímos, lloramos y tampoco nos dejan jugar.
Demasiado corazón
Al gallego Javier Gómez Noya le diagnosticaron un problema cardiaco que le inhabilitaba para el deporte de alta competición. Desde entonces se ha proclamado dos veces campeón mundial de triatlón, que es, como sabe, una especialidad para gente poco sedentaria. En la última prueba nadó 1,5 km, corrió en bicicleta 40 km y a pie otros 10. Todo seguido. Y con el corazón inhabilitado.
La frase
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