El inicio de otra vida
Zaragoza y Málaga, a por el primer triunfo y calma

El Zaragoza de Gay y Ander Herrera, que en la primera jornada en Riazor fue el Zaragoza de Bertolo, se estrena en La Romareda con una atmósfera de contrastes: el sentir general se identifica con el equipo pero censura a los dirigentes. La explicación requiere varios periódicos. Y enfrente el Málaga, empujado por la ilusión de los petrodólares pero mermado por las lesiones. Ambos, con ilusión y unión, buscan su primer triunfo hacia una nueva vida, más tranquila que la del curso pasado.
Entre los nombres propios destacan Sinama y Eliseu. El francés, que aterrizó horas antes de la primera jornada ansioso por firmar con sólo dos botas y un neceser, ha puesto en jaque la titularidad de Marco Pérez, cuyo estruendoso error a un metro del gol en Riazor empañó su buen trabajo general. La jerarquía y el mayor abanico de virtudes de Sinama, especialmente en ataque posicional, le hace favorito a la titularidad.
Y Eliseu, básico en la permanencia del Zaragoza con su enorme despliegue físico por banda, regresa a La Romareda... ¡como organizador! Sin Sandro Silva, Apoño y Duda, Jesualdo centra a Eliseu para que ejerza de Duda. Con Juanito de eje y rodeado de llegadores, el Málaga apostará por la contra con sus velocistas. Las bajas también abren hueco a Juanmi, la joya de la cantera, gran novedad en el ataque.
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Posesión. Ante la propuesta obligada de Jesualdo, el Zaragoza, como le gusta a Gay, deberá tejer fútbol con calma y buscar el último pase de Ander. Edmilson y Gabi deberán agilizar el juego con su facilidad para el desplazamiento largo. Diogo y Obradovic, con sus repetidas subidas, se harán muy necesarios para desarmar al Málaga. Y Bertolo, también, claro. Si sostiene su exhuberante nivel de Riazor, Jesús Gámez tendrá que sufrir.
Además del capitán, el Málaga posee buenos defensas, pero le falta conseguir lo que tiene el Zaragoza: solidez basada en el colectivo. Si al Zaragoza le fluye la pelota, el mediocampo del Málaga, con jugadores propensos al ataque, puede descolocarse. No obstante, la velocidad de los extremos y la llegada de Fernando pueden aprovechar las espaldas de los laterales y comprometer a Edmilson.



