"La Real de los 80 me ha marcado como técnico"
A Lillo se le hace un nudo en el estómago cuando se acuerda de la Real. Es el equipo de su tierra y de sus amores, pero el próximo lunes tendrá que hacer todo lo posible para ganar. Del equipo vasco destaca su compromiso global.

El lunes se enfrenta a la Real Sociedad, un equipo que marca gran parte de su trayectoria deportiva.
Sí, así es. La construcción de mi gusto por el fútbol ha tenido mucho que ver con aquella Real Sociedad de los años 80, que hacía coincidir mis inicios como técnico con lo que más me gusta, que es el fútbol. Terminó de sellar con un sentimiento que no sólo tiene que ver con el lugar donde naces, sino con aquello que estaba aconteciendo y creándose en general, eso a uno le deja muy marcado.
¿Cuáles son las características que resaltaría del equipo vasco?
La Real se parece mucho a sí misma históricamente. Es un equipo muy solidario, con un vestuario muy comprometido y con una capacidad de autogestión fabulosa. Eso se refleja en el campo, como cualquier forma de vida. Ese vestuario tiene una forma de vivir colectivamente con un compromiso terrible que hace que luego jueguen así. También tiene futbolistas con capacidad para generar desequilibrios.
Como donostiarra, no se le podrá olvidar aquel partido en Mendizorroza donde perdió las posibilidades de subir a Primera al equipo de su tierra.
Sí, claro que duele. Todavía me sigo acordando. Pero bueno, me tocó llegar en unas condiciones difíciles y que confíen en uno es grato. Pero es verdad que teníamos nuestro objetivo en la mano y se nos escapó. En los doce partidos en los que entrené al equipo esa temporada fue el único minuto en el que perdimos y que el castigo fuera tan grande me duele. Me duele también por los jugadores a los que les tocó vivir aquello y que no están allí, porque los que quedan sí pudieron hacerlo.
Entrenó a 16 de los jugadores que aún siguen allí, ¿qué tipo de ventaja le da eso a su equipo?
De cara a garantizar un resultado, ninguna. Que les conozco, nada más. Pero en el resto, nada. Es como comprarse un boleto, sabes los números que hay en el bombo, pero cómo van a salir ordenados no. Ellos tampoco saben que tarde van a tener. Sé como son, pero ellos también me conocen a mí.
Están hablando maravillas de usted.
Eso siempre es grato para uno. El otro día comentaba con alguien que ya me he familiarizado con eso y he terminado por no darle importancia. A nosotros allí nos cuesta decir esas cosas públicamente, por eso le doy mas valor, porque los vascos somos más herméticos.
¿Se le ha hecho muy larga la espera de este encuentro que se juega el lunes?
Sí, pero ya se empieza a hablar del partido. Ya estamos aquí otra vez.
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Lo de Tamudo es cierto que era una posibilidad. Y en cuanto a Llorente, cuando empezó allí, su capacidad era la misma que ahora, pero no estaba tan acertado y en el equipo había delanteros que estaban haciendo cosas importantes. Pero mira, ahora ha hecho que paguen 2,5 millones por él.



