Negredo sí se moja en el debate: "Me gusta el 4-3-3"
"Estoy más cómodo, así jugaba en Almería y en el Castilla"

El vallecano Álvaro Negredo tiene una nueva temporada por delante para demostrar las razones que llevaron al Sevilla a pagar 15 millones de euros por su fichaje. Tras una primera campaña irregular donde no dio el nivel que se esperaba, el delantero tiene el reto de convencer al técnico y a la grada. De momento, goleó en el debut liguero y eso le da buena espina: "Siempre es bueno empezar marcando. De las cuatro últimas temporadas, en tres de ellas empecé con gol y al final terminaron por ser buenos años". Además de la importancia que tiene para el delantero haber comenzado la Liga viendo puerta, también lo fue para el equipo después del varapalo sufrido en la Supercopa y en la Champions. "Necesitábamos un partido así. A pesar de que se pusieron por delante, supimos reaccionar rápido. El Sevilla jugó bien, apretó y peleó. El equipo estaba mal. Aquella noche apenas pude dormir. Era muy importante jugar la Liga de Campeones, pues suponía jugarnos todo el trabajo de la temporada pasada".
Negredo apuesta por darle continuidad al 4-3-3 que Álvarez empleó en el Ciutat de Valencia. Para el jugador no es un sistema desconocido: "Me encuentro mucho más cómodo en punta. Así jugaba tanto en Almería como en el Castilla. Entiendo que, con los dos delanteros que hay, el míster se ve obligado a contar con la gente de calidad de arriba y opta por el otro sistema. A veces sale bien y otras mal".
Noticias relacionadas
Aunque el cambio de sistema salió bien ante el Levante, el técnico esconde sus cartas. Álvarez declaró ayer que "tengo claro cómo jugará el Sevilla ante el Depor" y qué futbolistas saldrán de inicio, pero no añadió nada más. De todas formas, parece complicado que deje por segunda jornada seguida en el banquillo a Luis Fabiano y Kanouté.
Silbidos incómodos. Negredo quiere ganarse a la grada de Nervión. Sabe que Luis Fabiano y Kanouté llevan cinco años brillantes con el Sevilla, pero no arroja la toalla. "Yo soy delantero, vivo del gol y lo necesito para sentirme bien. A nadie le gusta que le piten y menos en tu casa. Es el público el que decide... Quiero que esos pitos se transformen en aplausos. Nunca se nos pasa por la cabeza no hacer bien las cosas porque no queramos. A veces el rival es mejor y otras veces no tienes el día".



